El primer ministro japonés Shinzo Abe, cuyo partido ganó las legislativas del domingo, prometió este lunes un nuevo plan de estímulo económico, en un contexto de atonía industrial como revela un índice divulgado 24 horas después de las elecciones.

"Vamos a preparar medidas de apoyo económico antes de fin de año", explicó Abe, sin más precisiones, en conferencia de prensa.

El Partido Liberal Demócrata (PLD), formación de derecha que dirige el primer ministro, ganó 291 de los 475 escaños de la cámara baja, disuelta en noviembre por Abe que aseguró querer interrogar al pueblo, mediante elecciones anticipadas, sobre su política económica conocida como "abenomics".

La coalición PLD/Nuevo Komeito (una formación aliada centrista) controla en total 326 escaños, más de los dos tercios de los diputados, lo que le permitirá adoptar leyes incluso en caso de oposición del Senado.

"El fuerte apoyo del electorado me impulsa a proseguir el camino trazado" declaró Ave. "De todas formas, no hay otra vía" posible, añadió.

Recordó que cuando volvió al poder hace dos años en Japón "reinaba un ambiente sombrío y pesado, que ya no existe" gracias a su política económica.

Los "abenomics" medidas basadas en la flexibilidad presupuestaria y monetaria, así como reformas estructurales dieron en un primer momento resultados positivos, después de varios años de estancamiento en Japón, pero el país volvió a caer en recesión económica en el tercer trimestre de este año.

Sin embargo Abe se ha declarado dispuesto a "proseguir con firmeza" su política, y requirió el apoyo de las fuerzas vivas de la nación.

En este aspecto, aseguró este lunes que iba a pedir a la patronal que hiciera un gesto salarial para mejorar el poder adquisitivo de las familias, antes de que se vuelva a aumentar en abril 2017 una tasa sobre el consumo.

La primera alza de este impuesto indirecto, en abril pasado, rompió la recuperación que se esbozaba en Japón y volvió a hacer caer al país en recesión. De ahí que Abe decidiera postergar 18 meses la segunda alza, inicialmente prevista para octubre de 2015.

Fue este decisión, tal como recordó este lunes el primer ministro, lo que lo incitó a convocar elecciones anticipadas para hacer validar a través del sufragio popular la dirección tomada, y pasar a una segunda fase que garantice "con certeza el fin de la deflación" el gran mal de la economía japonesa y la entrada en un círculo virtuoso de alzas de salarios, de consumo, de inversiones y de producción.

En efecto, Abe presentó estas elecciones como un referéndum sobre asuntos económicos, un terreno en el que la oposición apenas ha podido rivalizar y ha quedado prácticamente barrida.

El mediocre índice "Tankan"

Pero la publicación este lunes del índice Tankan de confianza de las grandes industrias, que cayó un punto a +12, revela una cierta circunspección del sector, y por tanto la magnitud de la tarea que le espera a Abe.

Este índice del Banco de Japón (BoJ), que revela la "percepción a corto plazo", sugiere que la economía japonesa "se ha estabilizado en el cuarto trimestre, pero que no se espera una rápida recuperación", según Marcel Thieliant, analista de Capital Economics.

Shinzo Abe no tiene más opción que "mostrar resultados a la altura de sus promesas", ya que si no lo hace "su capital político quedará considerablemente erosionado", advierte por su lado Hideo Kumano, jefe economista del Instituto de investigación Dai-Ichi Life.

erp