Durante el 2017, el gobierno federal reportó ingresos excedentes por 586,694.5 millones de pesos, de los cuales 40.9% —alrededor de 240,087 millones de pesos— no se aclararon por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), indicó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En la Cuenta Pública del 2017, explica que solicitó a dicha dependencia el destino por clave presupuestaria de la totalidad de estos ingresos; sin embargo, sólo informó el destino de 59.1% del total, esto es 346,607.5 millones de pesos.

“La SHCP no informó 40.9% del total de los ingresos excedentes por clave presupuestaria y por destino 0.4%, por lo que es conveniente que se mejore la transparencia y la rendición de cuentas sobre el destino de las ampliaciones presupuestarias vinculadas con ingresos excedentes”.

En su reporte de Gasto Público Federal y Sistema de Evaluación del Desempeño, explica que de los más de 346,000 millones de pesos que se informaron por clave presupuestaria, 84.8% se destinó a cuatro ramos: Provisiones Salariales y Económicas, Participaciones a Entidades Federales y Municipios, Comunicaciones y Transportes, Hacienda y Crédito Público y  15.2% restante a otros 24 ramos.

Pero, no se informó a nivel de clave presupuestaria 240,087.0 millones de pesos, que representan 40.9% del total que se obtuvieron por ingresos excedentes.

La ASF refiere que, por su cuenta, identificó y supuso el destino de los ingresos señalados, pues de acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, una parte (225,157.3 millones de pesos) se destinó para la amortización de la deuda y 12,380.5 millones de pesos se destinaron para la CFE, IMSS e ISSSTE. Pero, no se logró identificar el destino de 2,549.2 millones de pesos.

La ASF menciona que la SHCP no destinó ingresos excedentes para cubrir el costo financiero de la deuda, ya que éste no se incrementó respecto de lo presupuestado.

Para el 2017 se aprobó un presupuesto por 416,319 millones de pesos, pero se ejercieron 373,936 millones de pesos. En el Ramo 28 sí se destinaron 29,000 millones de pesos más de los aprobados. También, el Fondo de Desastres Naturales (Fonden) reportó compensaciones por 4,000 millones de pesos.

Una vez compensados estos rubros, la LIF indica que también se debe destinar 25% al Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas, 65% al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestario y 10% a programas y proyectos de inversión en infraestructura.

RECOMIENDAN MANTENER AUSTERIDAD Y GENERAR AHORRO

Ante las restricciones presupuestarias a las que se enfrentarán las finanzas públicas en los próximos años, la Auditoría Superior recomendó mantener un plan de austeridad y que el ahorro que se genere del mismo se destine a la inversión pública.

“Se pueden mejorar las medidas de austeridad y ahorro en el gasto público, a fin de que incluyan metas y parámetros de gasto definidos y comparables; así como que la reasignación de ahorros a proyectos de inversión pública con base en una adecuada evaluación de costo–beneficio”.

En la Cuenta Pública del 2017, expone que, en dicho año, si bien el gasto neto del sector público fue mayor en 366,975.1 millones de pesos (7.5%) respecto al presupuesto aprobado, se identificó un ahorro de 4,295 millones de pesos en las dependencias de la administración pública y en los ramos autónomos.

El reporte de la ASF indica que del total ahorrado, 1,310 millones de pesos se destinaron a programas para la prevención; mientras que 1,152 millones de pesos fueron para la disuasión del delito, y 158 millones de pesos para la atención de la salud.

No obstante, refiere que no se aclaró la relación de dicho monto respecto de lo reportado para las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal.

Por ello, subraya que se deben reforzar las medidas de austeridad y ahorro presupuestario, lo cual ayudaría a mejorar la planeación, programación, control, transparencia y rendición de cuentas sobre los aspectos sociales y económicos con los que están relacionados.