El presidente de México cargó el martes contra entidades como el Fondo Monetario Internacional (FMI) argumentando que han fomentado el neoliberalismo y causado muchos daños y reiteró que la economía local crecerá este año un 2% pese a que el organismo multilateral bajó su proyección de expansión.

El FMI aplicó el martes un fuerte recorte a las estimaciones de crecimiento económico de América Latina. La segunda mayor economía regional crecería un 0.9% este año frente a una estimación previa de 1.6 por ciento.

"Todos esos organismos deberían ofrecer disculpas al pueblo de México y hacer la autocrítica, es decir, lo que propusimos resultó un fracaso y causamos un grave daño a los mexicanos porque dijimos que con la privatización iba a haber crecimiento y que iba a haber empleo", dijo el presidente Andrés Manuel López Obrador en su conferencia de prensa desde Palacio Nacional.

El mandatario suele afirmar que la economía doméstica va "muy bien" al desestimar incluso cifras oficiales sobre debilidad de algunos indicadores y la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer trimestre del año.

"Yo sigo igual, dijo respecto a su previsión de expansión. "No les tengo mucha confianza a esos organismos, con todo respeto. Esos organismos fueron los que impusieron la política neoliberal que causó muchas desgracias en México", agregó.

El jefe del Ejecutivo aclaró que México no va a renunciar a esos organismos, porque "formamos parte del sistema financiero mundial, pero no quiere decir que no sepamos lo que han significado sus políticas".

"Ahora ellos ya no van a decidir sobre la agenda de México, eso se terminó ya", advirtió tras invitar "a los expertos del FMI, a los expertos, a los tecnócratas, a los nostálgicos del neoliberalimso, a que veamos si es lo mismo crecimiento que desarrollo".

En su opinión, crecimiento es que se genere riqueza, pero "puede ser que ese crecimiento signifique solo acumulación de riqueza en unos cuantos", pues acusó que en el "periodo neoliberal" México llegó a ser el cuarto país con más multimillonarios, mientras crecía la desigualdad.