El desarrollo económico de América Latina ha permitido mejorar sus lazos con el FMI y le está dando un mayor peso en las negociaciones globales sobre reformas económicas y financieras, señaló hoy un reporte The Wall Street Journal (WSJ).

En un momento en que Europa sufre los estragos de una crisis de deuda, Japón sigue estancado y Estados Unidos se recupera moderadamente, muchas economías en América Latina han repuntado con fuerza.

El diario indicó que una de las voces que han llamado con más fuerza a estos cambios ha sido la de Dominique Strauss-Kahn, ex ministro francés de Finanzas y actual director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Indicó que Strauss-Kahn visitó América Latina y pidió a sus líderes ayuda para mantener 'el consenso global' sobre la reforma financiera que surgió tras la reciente crisis económica.

Además la región se ha fortalecido por la demanda de materias primas y un alza del consumo interno.

El rotativo señaló que países como Brasil, Perú, Colombia y Chile disfrutan de lo que muchos economistas predicen será un período de crecimiento sostenido.

En los últimos 12 meses, los países latinoamericanos han hecho uso de su peso económico para ganar mayor relevancia en la arena mundial.

El diario citó como ejemplo a Brasil, que ha jugado un papel decisivo en el esfuerzo por reajustar los derechos de voto en el FMI y ha sido un actor importante en el Grupo de los Veinte (G-20) y otros foros internacionales.

El mensaje de Strauss en reuniones con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el de Perú, Alan García; y ministros de otros países como México, Uruguay y Bolivia fue que el mejor desempeño económico le da a América Latina una voz más fuerte y un mayor poder persuasivo.

La mejora de las economías de la región les ha permitido pagar miles de millones de dólares en préstamos.

Ahora, Latinoamérica se ha unido a China y otras naciones en desarrollo en una reforma que podría cambiar para el año entrante la participación de los países pequeños en la estructura del FMI.

El periódico señaló que naciones como Colombia y México en lugar de solicitar paquetes de rescate, pidieron 'líneas de crédito flexibles' que el FMI empezó a ofrecer en el 2009 a países con buenos antecedentes, como una especie de respaldo en caso de que se vean afectados por crisis externas.

Brasil, que hace cinco años le debía al FMI 15,500 millones de dólares, no sólo pagó la deuda, sino que el año pasado acordó comprar hasta 10,000 millones en bonos para ayudar en la financiación de programas.

RDS