Madrid, Esp. Derivado de factores externos como la incertidumbre por una guerra comercial, sobre todo entre Estados Unidos y China, además de temas internos, la región de América Latina (AL) no crecerá más allá de 1.5% en el 2019. Crecimiento que también obtuvo en el 2018.

Juan Ruiz, economista jefe para América Latina de BBVA, explicó que el crecimiento para la región se mantiene modesto para el 2019 (menos de 2% hasta ahora, aunque en breve moverá su expectativa a la baja), por lo que la recuperación se pospone, al menos, hasta el 2020. “Esto se compara muy mal con economías en desarrollo”.

El directivo de BBVA a nivel global, destacó que la región es muy heterogénea, pues mientras hay países como Argentina que viene saliendo de una recesión, y otros como Brasil y México registran crecimientos modestos por debajo de 2%; unos más como Chile, Colombia y Perú, mantienen tasas superiores a 3 por ciento.

No obstante, en el 2018 el crecimiento de la región fue de 1.5%, y se estima que en el 2019 registre una expansión similar.

En un encuentro con medios en el marco del Edufin Summit que se celebrará en esta ciudad, detalló que crecimientos así, generan que en la región haya un PIB per cápita muy bajo si se le compara con otras economías. “Tasas de crecimiento así no nos sacan de ahí y al contrario profundizan”.

Añadió que el problema con las reformas, que podrían incrementar el crecimiento económico de la región, es que las tensiones políticas de los países, lo hacen difícil.

“(Con todo ello) la expansión de las clases medias continuará, pero a un ritmo más lento que en el pasado reciente”, dijo.

En el caso de México, precisó que además de factores externos, como la incertidumbre por si se firmará o no un nuevo acuerdo comercial con Estados Unidos, hay otros temas de política interna que tienen que ver con cómo ha actuado el nuevo gobierno hasta este momento.

Respecto a la renuncia el martes del hasta entonces secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, el economista de BBVA explicó que la señal que se dio no es buena, sobre todo por los motivos expuestos por el ahora exfuncionario.

Sin embargo “la señal ha sido buena de que quien lo remplaza, aparentemente tiene una línea de continuidad en esa ortodoxia fiscal, elementos que habíamos resaltado dentro de la incertidumbre el manejo económico parecía estar llevado por la ortodoxia y eso aparentemente se mantendría, y ésas son buenas noticias”.