Entre junio y julio, nueve bancos centrales del mundo han recortado sus tasas de interés. Durante junio, lo hicieron los de Rusia, con 25 puntos base (pb); India (25 pb), y Taiwan (12.5 pb). En julio, fueron los de Sudáfrica, Australia, Corea e Indonesia, y todos la bajaron en un cuarto de punto. Ayer, de manera sorpresiva y fuera de calendario, el Banco Central de Turquía recortó las tasas en 4.25 puntos porcentuales, para dejarla en 19.75%, el mayor recorte en  al menos 17 años, se convierte además en el primer recorte desde el 2016.

En el 2002 el banco central de Turquía comenzó a tener meta de inflación.

Con el recorte en tasas el banco busca estimular la economía, que se mantiene en recesión.

Esta ola de recortes del rédito en el mundo es una coincidencia del diagnóstico de cada banco central, acerca de las condiciones domésticas de su economía y los requerimientos para cumplir cada uno de sus objetivos de inflación, crecimiento, o duales, tal como lo explicó el economista de Barclays Christian Keller.

“Los bancos centrales de economías emergentes están expandiendo su política monetaria, ante la evidencia de una desaceleración casi simultánea”, refirió en un análisis.

Su comentario concuerda con lo dicho por el gerente general del Banco Internacional de Pagos (BIS, por su sigla en inglés), Agustín Carstens, al presentar su informe anual, a fines de junio, cuando comentó que “los bancos centrales aplican su política monetaria conforme lo requieren las condiciones domésticas, así como el cumplimiento de sus objetivos explícitos”.

Se trata de una máxima destacada precisamente en la conferencia de prensa del pasado anuncio monetario de la Reserva Federal (Fed), en junio, por su presidente, Jerome Powell, quien sostuvo que la justificación para una política más expansiva se ha fortalecido y matizó que faltaba ver cómo se desenvolvía la economía antes de tomar una decisión contundente de recorte.

EU en tendencia

El mercado se mantiene a la espera del próximo movimiento en tasas de la Fed de Estados Unidos, programado para el 31 de julio, donde 95% de los 111 economistas encuestados por Reuters anticipan un recorte en el rédito de 25 puntos base. De acertar, será el primero dirigido por la Fed en una década.

Este ajuste es esperado conforme las señales emitidas en los comunicados del Comité Federal del Mercado Abierto, que según analistas como Joseph LaVorgna, del Deutsche Bank, sugieren un recorte.

Esta decisión está claramente impulsada por “la incertidumbre ante presiones inflacionarias que podrían presentarse ante una escalada de la tensión comercial” de aquel país con China, y también se apoya en los datos económicos de abril y mayo del debilitamiento de los indicadores de inversión fija empresarial”, tal como lo consignaron en el anuncio del FOMC de Junio. El rédito de Estados Unidos se encuentra entre 2.25 y 2.50 por ciento.

¿México seguiría a turquía?

Argentina, Turquía y México son los bancos centrales que tienen las tasas más altas del mundo emergente.

El Banco Central de la República de Argentina mantiene el rédito en 58%; con el recorte de la autoridad monetaria de Turquía, su tasa quedó en 19.75%, y el Banco de México (Banxico) la mantiene en 8.25 por ciento.

Estrategas de BlackRock y de BNP Paribas anticipan que el Banxico iniciará su ciclo de recorte de tasas este mismo año, en respuesta a una inflación que sí se muestra menos presionada ante la economía en desaceleración.

Aun recortando tasas en 25 puntos base, como anticipan los analistas, México se mantendrá en el top tres de bancos centrales que ofrecen el mayor premio del mundo emergente.