Latam Airlines presentó su plan de reorganización ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York, una propuesta que venía negociando desde hace meses con acreedores y principales accionistas, y que terminó por definirse el fin de semana.

La aerolínea ingresó el documento ante la Justicia y luego detalló que el plan "describe el camino para que el grupo salga del Capítulo 11, de conformidad con las legislaciones estadounidense y chilena. El plan va acompañado de un Acuerdo de Apoyo a la Reestructuración (RSA, su sigla en inglés) celebrado con el Grupo Ad Hoc de Acreedores de la Matriz, que es el mayor grupo de acreedores no garantizados en estos casos del Capítulo 11, y algunos de los accionistas de Latam".

"El RSA documenta el acuerdo entre Latam, los anteriormente mencionados tenedores de más del 70% de los créditos no garantizados de matriz, y los tenedores de aproximadamente el 48% de los bonos estadounidenses con fecha de 2024 y 2026, y algunos accionistas que tienen más del 50% del capital ordinario", apunta el texto.

En la propuesta, la empresa y sus contrapartes pactaron la inyección de 8,190 millones de dólares al grupo mediante una combinación de capital fresco, bonos convertibles y deuda, que permitirán al grupo contar con la apropiada capitalización para ejecutar el plan de negocios.

En el mismo comunicado, la empresa detalló: "Tras salir del proceso, se espera que Latam tenga una deuda total de aproximadamente 7,260 millones de dólares y una liquidez de 2,670 millones de dólares.

Por otra parte, la compañía lanzará una oferta por 800 millones de dólares en derechos preferentes para sus actuales accionistas.

Luego, habrá tres clases distintas de bonos convertibles: Los bonos convertibles (A) serán entregados a algunos los acreedores no garantizados de la matriz en liquidación por sus créditos permitidos en el marco del plan; los bonos convertibles (B) serán suscritos y adquiridos por los accionistas anteriormente mencionados; y los bonos convertibles (C) serán adjudicados a ciertos acreedores no garantizados a cambio de una combinación de fondos nuevos a Latam y de atender sus créditos, con sujeción a ciertas limitaciones y retenciones por los grupos que participan en el RSA.

Además, la firma conseguirá 500 millones de dólares en una nueva línea de crédito comprometida conocida como Revolving Credit Facility (RCF) y aproximadamente 2,250 millones de dólares en financiamiento a través de nuevos recursos de deuda.