El encarecimiento de precios en los insumos para la edificación de vivienda continúa al alza y la industria desarrolladora ya perfila trasladar estos costos al importe final; sin embargo, por el momento, las empresas buscan cómo amortiguar este impacto para no frenar su recuperación luego del golpe que significó en su operación la emergencia sanitaria.

A octubre pasado, el índice Nacional de Precios al Productor, que mide la evolución de los importes de producción, registró un incremento anual de 7.06% y el aumento en el indicador de la construcción fue de 15.24% anual. Respecto a la edificación residencial, el alza fue de 13.69% anual.

Especialistas coincidieron en que si bien el encarecimiento de los insumos, especialmente en el acero y el cemento, ha impactado en los desarrolladores, hasta el momento todavía no se ha trasladado dicha alza en el precio final de la oferta, lo cual podría suceder en un periodo de los próximos seis a 12 meses.

“No hemos notado un crecimiento exponencial en temas del valor de las viviendas. Si bien los costos de los insumos han subido, la necesidad de los desarrolladores de seguir adelante con sus obras, es lo que ha amortiguado la situación”, detalló Alejandra Leyva, directora de Desarrollo de Negocios en la empresa valuadora Tasvalúo.

Según el índice de precios de Sociedad Hipotecaria Federal, el costo de las viviendas con crédito hipotecario aumentó, de enero a septiembre del año en curso, 7.6 por ciento.

Para Eduardo Torres Villanueva, director de la consultora inmobiliaria ai360, pese a que se prevé una estabilización en los precios de los insumos de la construcción, los incrementos en el precio final de la vivienda se podrían reflejarse hacia final del año y posiblemente, durante el primer semestre del 2022.

“Vamos a ver claramente un incremento en los precios de la vivienda hacia la parte final del año y durante todo el primer semestre del próximo año. Todos los proyectos que están en desarrollo van a ver reflejado el alza en el precio de los insumos”, comentó Torres Villanueva.

ESTRATEGIA Y DIVERSIFICACIÓN

Recientemente, la firma ai360 realizó un estudio sobre el impacto del alza en los costos de los insumos para la edificación de vivienda, en el cual detalló que después de la mano de obra, el concreto y el acero son los materiales que más se demandan en la construcción habitacional.

De acuerdo con el análisis, detrás del aumento en los precios del acero se encuentra un fuerte desequilibrio entre la oferta y demanda global. En este contexto, para el director de ai360 el impacto en los incrementos abruptos en el precio del acero y el cemento dependerá de la estrategia del desarrollador, así como el segmento en el que se encuentre y el inventario con el que cuente actualmente.

“El impacto depende de la intensidad de uso del acero y concreto en la obra. Como proporción del valor del proyecto, la construcción pesa más en proyectos de menor precio”, destacó Torres Villanueva.

Según el especialista, bajo este escenario, se prevé un mayor impacto en proyectos ya iniciados, o ya en la parte de venta, pues el margen de maniobra para las empresas se reduce para absorber esos costos hacia otros rubros de su operación y por lo tanto los tienen que hacer a costa de su utilidad.

De acuerdo con la directiva de Tasvalúo, es previsible que los desarrolladores que hayan absorbido el impacto del alza de costo en los insumos a costa de su utilidad, busquen retomar las ganancias esperadas.