Este año, Alexander Zverev se encargó de colocarse como uno de los tenistas más importantes a tener en cuenta en cada competencia de jerarquía alrededor del mundo, pero más importante que llegar a ello es mantenerse, un objetivo que busca con base en su capacidad de corrección, tanto técnica como mental.

El alemán recibió un envión anímico cuando venció al número uno del mundo, Novak Djokovc, en los pasados Juegos Olímpicos de Tokio: “Todo empezó ahí y luego fue muy importante reafirmarme en Cincinnati, porque muchas veces los tenistas que consiguen algo grande, después se vienen abajo”, dijo Zverev en septiembre cuando disputaba el US Open, torneo al que avanzó hasta la semifinal.

Zverev ha mantenido un rendimiento constante a lo largo de 2021 a partir de una corrección mental y técnica. De hecho, desde hace tres años no ha salido de entre los mejores 10 del ranking.

Corrigió su sangría de las dobles faltas, estadística que lideró el año pasado con 211; es menos especulativo en el peloteo y cada vez más ofensivo. En el aspecto mental ha demostrado que es capaz de reponerse de situaciones límite y ha tenido determinación para demostrar que sus altibajos han llegado a su fin.

En agosto, al obtener el título de Cincinnati, se colocó como el quinto jugador en activo con más títulos de Masters 1000, una categoría predilecta para él, pues con 24 años ha conseguido disputar la final en siete de los nueve torneos de este nivel que conforman el calendario y además ha conseguido un total de cinco títulos. Es precisamente Indian Wells uno de los torneos que se han resistido al alemán, aunque en esta ocasión está escribiendo una historia diferente, pues nunca antes había superado la ronda de 16.

“Siempre me ha gustado (Indian Wells), pero nunca había jugado bien aquí (...) También lo hice bien en Cincinnati, donde nunca había ganado un partido y llegué a ganar el torneo. Espero que esta semana pueda ser parecida para mí. Estoy deseando jugar, me siento bien y estoy jugando un tenis decente. Ojalá pueda extender la semana”, dijo tras superar a Andy Murray, el único que le faltaba por vencer del Big Four de los últimos años.

El alemán persigue su tercer trofeo ATP Masters 1000 de la temporada y se encuentra a tres pasos de conseguirlo. En los cuartos de final enfrentará al local, Taylor Fritz, y al continuar podría toparse con Stefanos Tsitsipas, Grigor Dimitrov o Cameron Norrie, ya que el favorito del torneo, el ruso Daniil Medvedev, fue eliminado desde los octavos de final.

“Antes que nada, uno debe disfrutar lo que está haciendo y lo que está haciendo sobre la pista. Debe disfrutar jugar al tenis y es lo que me pasó después de Wimbledon. Me siento jugando bien, me estoy divirtiendo y espero poder seguir haciéndolo de la misma manera”, resaltó el alemán tras su gran momento en este año.

kg