La decisión final dependerá de las autoridades de cada país. La UEFA elaboró un documento con los requisitos para la asistencia.

La UEFA anunció que sus dos máximas competencias de clubes, la Champions League y la Europa League, sí abrirán sus puertas al público en lo que resta del 2020, aunque, dependerá de la autorización de las entidades sanitarias de cada país anfitrión.

El aforo máximo para cada estadio será de 30%, además de que será obligatorio el uso de cubrebocas, los accesos serán mediante preventas de asientos asignados y se deberá respetar el distanciamiento social.

Sin embargo, el rebrote del coronavirus ha puesto en jaque incluso lo de permitir el 30% de aforo. En España, por ejemplo, el Barcelona ha confirmado que jugará sin público su primer partido de Champions ante el Ferencvaros de Hungría el próximo martes, luego de que la Generalitat de Cataluña comunicara que aún no existen las condiciones sanitarias suficientes. Por su parte, el Real Madrid también jugará sin aficionados en la cancha alterna del estadio Alfredo Di Stéfano.

La segunda ola de contagios de COVID-19 ha impactado con fuerza a naciones como Alemania, Francia, Hungría, República Checa, Reino Unido, República Checa y Países Bajos, quienes registraron nuevos récords diarios de personas enfermas. Todos estos países tienen por lo menos un equipo compitiendo en la Champions League o en la Europa League.

Aunque el gobierno francés declaró toque de queda en París y otras 8 ciudades, la Ligue 1 aún no ha expresado cerrar las puertas al público, ya que desde el 21 de agosto reabrió sus puertas con un límite de 5,000 aficionados por partido; sin embargo, ciudades como Marsella, Lyon y Burdeos recibieron la indicación de reducir el público a 1,000.

En Alemania, el regreso de los fans se dio el 18 de septiembre, permitiendo hasta el 20% del aforo total, aunque con la condición de que la ciudad en donde se juega tenga una cifra de contagios menor a 35 por cada 100,000 habitantes.

Inglaterra aún no permite el ingreso de sus aficionados ni siquiera en los torneos locales. La Premier League lleva ya 5 jornadas desde el 12 de septiembre y ninguno de sus 50 partidos ha recibido aficionados.

Portugal, por su parte, abrirá sus puertas al 15% de aficionados para los torneos UEFA, mientras que en Italia, la Serie A permite el ingreso de un máximo de 1,000 aficionados por partido. Territorios como Bélgica reciben entre 1,000 y 10,000 aficionados, en tanto que los Países Bajos entre el 15 y 35% de su aforo.

Japón, el modelo del regreso controlado

Japón, pese a la irrupción de la pandemia en los eventos deportivos, se volvió pionero en el regreso de los fans en los estadios. En septiembre pasado, el gobierno permitió un límite de 5,000 asistentes en los estadios de las ligas profesionales.

Entre las últimas novedades se encuentran el beisbol, baloncesto, voleibol, tenis de mesa y rugby. Hasta el momento, la capacidad de los estadios en el país nipón es del 50%, pero el estadio de Yokohama, con una capacidad de 34,000 espectadores, y que se utilizará durante los Juegos, ya tiene el permiso de albergar partidos de beisbol con un aforo de 80% de su afluencia total.

Lo anterior con el objetivo de probar el protocolo anti Covid-19 con miras a los Juegos Olímpicos del próximo año. Si el experimento es un éxito, el gobierno japonés dijo que todos los estadios aumentarán su capacidad. La organización aún tiene que decidir si celebra los Juegos a puerta cerrada, aunque ya se vendieron 7 millones de entradas.

En el regreso a los estadios en Japón se pide cubrir todas las medidas sanitarias, como verificar la temperatura y que haya desinfectantes en todos los lugares posibles. Además, los aficionados dan sus datos de contacto al personal, no hay vendedores de cerveza que llevan la bebida a los asientos y se propuso un nuevo estilo para animar al equipo, sin gritar. Asimismo, los servicios de seguridad se encargaron de velar porque todo el mundo use bien la mascarilla.

Sin embargo, la reapertura de estadios al público no garantiza el impacto financiero a las ligas deportivas profesionales. El pago por derechos de transmisión y los ingresos por patrocinio para los deportes nacionales japoneses son relativamente bajos en comparación con otros mercados deportivos.

Jugar en estadios vacíos durante un período prolongado sin ingresos por entradas, comida y bebida y ventas de mercadería ha afectado mucho a los equipos.

“El repunte en términos comerciales aún no se conoce, pero considerando que la mayoría de los equipos dependen en gran medida de la venta de boletos, asumimos que muchos equipos enfrentarán un déficit financiero este año fiscal”, señala Daisuke Fukushima, subdirector general de IMG Japón.

Por ejemplo, el equipo Vegalta Sendai de la J.League 1 informó que espera una pérdida de 6.7  millones de dólares esta temporada.

“La mayoría de los clubes profesionales japoneses dependen en gran medida de los ingresos de los patrocinios y la venta de entradas, sus ingresos de los derechos de los medios son más bajos que los del fútbol euro-peo o los principales deportes estadounidenses. Si atraen a una menor asistencia, [afectará] su capacidad para conseguir patrocinadores “, apunta el diario japonés Sportfive.

deportes@eleconomista.mx