Antes de que Leonardo Cuéllar fuera nombrado en 1998 entrenador de la Selección Mexicana femenil, el representativo nunca había calificado a un Mundial de mayores.

Una vez que fue nombrado en el cargo se encontró con la encomienda de preparar al equipo para encarar el Premundial de la Concacaf que se jugaría ese mismo año en Canadá.

En ese entonces las cosas eran diferentes: el Internet no era una opción para detectar o ver jugadoras, no había una Liga profesional en México y la mayoría de las futbolistas estaban repartidas entre el territorio nacional y Estados Unidos.

Cuéllar conformó la plantilla y se las arregló para avanzar, por primera vez en la historia, hasta la final del torneo, en la que perdería por la mínima diferencia con la selección anfitriona, que por entonces ya tenía una estructura y pintaba para ser una potencia mundial.

Sin embargo, avanzar a la final le garantizó clasificar al Tri por primera vez a la justa mundial.

A una década de la histórica calificación, Cuéllar habla con El Economista y analiza el presente del seleccionado que hoy debe ganarle a Panamá para avanzar a las semifinales del premundial de la Concacaf y mantener vivas sus esperanzas de clasificar al Mundial de Francia 2019.

¿Éste es el mejor Tri femenil de la historia?

Por la experiencia de muchas de las integrantes que juegan en Europa, Estados Unidos y las jóvenes de la Liga MX Femenil, sí. Nunca hubo una plantilla igual en años anteriores. Esta generación puede traer un resultado histórico, no sólo en el torneo clasificatorio, también en el Mundial.

¿Qué cualidades le ve a esta Selección?

Su experiencia. El plantel tiene muchos torneos jugados en sus botines y saben a la perfección qué tipo de torneo van a enfrentar. Será durísimo, no sólo porque en el torneo se encuentran Estados Unidos y Canadá, sino porque te descuidas en un partido y el resto de las selecciones te pueden empatar o derrotar. Ese escenario casi te puede dejar fuera del Mundial.

¿Cómo se neutralizan las desventajas físicas ante selecciones más corpulentas?

Principalmente anticipándose antes de que reciban el balón. Ésa es una habilidad que en años anteriores no tenían las jugadoras, pero que poco a poco la adquirieron cuando muchas de ellas se fueron a jugar el futbol europeo o en Estados Unidos.

¿Cómo se trabaja mentalmente las horas posteriores a un juego contra EU?

No sólo es lo que se trabaja en las horas posteriores a jugar contra un rival tan fuerte como las estadounidenses, cuenta mucho lo que se hace antes. Se debe tener una mentalidad positiva previo al encuentro y hacerles entender a las jugadoras que deben de seguir el plan de juego, especialmente en los momentos difíciles.

Posteriormente se debe de insistir en que el resultado de ese encuentro no define la clasificación al Mundial y que, si hay un resultado negativo, cómo finalmente lo hubo, pueden volverse a enfrentar en la final.

No creo que sea una desventaja enfrentarse primero a EU, porque es motivante para las jugadoras enfrentarse a la campeona del mundo.