“Ya llevo 15 años en la para natación, mis primeros Juegos Paralímpicos fueron en Pekín 2008, a Londres 2012 no fui y en Río 2016 hice muy buen tiempo, pero nunca era suficiente para lograr una medalla y hoy aquí está, después de mucho trabajo, mucho compromiso, mucha responsabilidad hacia mi deporte y hacia mis sueños sobre todo, el ver cerca la posibilidad de una medalla siempre te provoca una ilusión, que a la vez es temor, pero afortunadamente hoy fue un día de triunfo, de aprendizaje y voy a seguir en esto que es mi pasión”.

Fabiola Martínez metió a México en el medallero de Tokio el primer día de actividades al conseguir el bronce en la final de 100 metros dorso, categoría S2 y parar el cronómetro en 2 minutos, 36 segundos y 54 centésimas, mientras que la japonesa Miyuki Yamada se llevó la plata (2:26.18) y Xiu Yip Pin, de Singapur, ganó el oro al imponerse con un tiempo de 2:16.61. En Tokio 2020 también es parte de dos competencias más: de 100 metros estilo libre y 50 dorso. No sólo es la primera medalla de Fabiola en estas justas, se trata de la primera para la Federación Mexicana de Deportes para Personas con Parálisis Cerebral.

“Llegué a la meta y vi el tablero y no me la creía, hasta que volteé a ver a los entrenadores y me dicen ‘sí, es tuya, es tuya’, me quedé con el pecho atorado, de la emoción quería llorar, fue una emoción grandiosa. Yo siempre decía ay no, cuando yo gane una medalla cómo voy a llorar, voy a estar feliz, pero ahora sé que sí se llora de felicidad”, dijo la nadadora de 31 años, diagnosticada con artrogriposis múltiple congénita.