Un estudio de factibilidad realizado por la FIFA concluyó que el Mundial del 2022 puede expandirse a 48 selecciones participantes si se realiza en Qatar y al menos en algún país vecino como coanfitrión.

Con el cambio, se podrían generar 400 millones de dólares en ingresos adicionales. El estudio señala que existen escasos riesgos legales si se modifica el formato original con una sola sede. La agencia AP obtuvo una copia del informe de 83 páginas, que evalúa los aspectos políticos, logísticos y legales que conllevaría la adición de 16 equipos al Mundial.

Se trata de un cambio significativo en el formato, más de ocho años después de que Qatar obtuvo los derechos para organizar la Copa del Mundo.

El reporte fue preparado por el órgano de gobierno, de modo que el Consejo de la FIFA pueda acceder en principio a la ampliación del certamen el viernes, durante una reunión en Miami. Una decisión definitiva se tomaría en junio.

El estudio identificó estadios en Bahréin, Kuwait, Omán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, que podrían utilizarse. Sin embargo, aclara que Qatar tendría que aprobar con qué país se asocia como coanfitrión.

Bahréin, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos rompieron relaciones económicas, diplomáticas y de viaje con Qatar en el 2017, lo que prohíbe, por ejemplo, los vuelos comerciales.

El estudio señala que la FIFA acepta que los conflictos políticos actuales impedirían la participación de algunas naciones en el proyecto de un torneo con sede múltiple.

“En su situación actual, la índole de las relaciones de Bahréin, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos con Qatar es tal que resultaría desafiante organizar un torneo conjunto entre Qatar y uno o más de estos países”, señala el estudio.

“Sería necesario considerar que los candidatos a coanfitriones cooperan lo suficiente. Esos coanfitriones no podrían sancionar, boicotear o tomar otra medida contra otro, incluido el anfitrión principal, Qatar”.

El plan actual de disputar 64 partidos en ocho estadios sobre un radio de 48 kilómetros (30 millas) en Qatar resulta ya desafiante en el aspecto logístico. La FIFA indicó que se requieren de dos a cuatro subsedes adicionales en la región, “con una o más” naciones.

La FIFA estipula que cualquier anfitrión adicional tendría que proporcionar garantías de gobierno, incluso en el aspecto de respeto a los derechos humanos.

El estudio señala que los estadios con al menos 40, 000 butacas (para los partidos de primera ronda, octavos y cuartos de final) representaron una exigencia para los países que realizarán el Mundial del 2026, Estados Unidos, México y Canadá.

Sin embargo, aclara que no se ha llegado a una conclusión sobre la posibilidad de usar capacidades menores en el 2022.

Desde que Qatar fue elegido en el 2010, la FIFA ha tenido ya que cambiar el calendario. Decidió que el Mundial, realizado tradicionalmente en junio y julio, se efectuará a final de año, para evitar el tremendo calor veraniego en Qatar.