Stefanos Tsitsipas resaltó dos conclusiones de su primer título de Masters 1000: la tierra batida de Montecarlo le enseñó a ejecutar un juego más defensivo y su rival en la final, Andrey Rublev, le mostró el desarrollo tenístico que tiene, tomando como referencia que se conocen en este deporte desde que eran niños.

“Intento potenciar mis ángulos, los efectos, enfatizar mi defensa. Puedes seguir siendo bueno en el ataque, pero en arcilla no puedes ser ofensivo todo el rato. Puedes intentarlo, pero debes hacerlo de una manera más inteligente. Por eso lo veo como si fuera una partida de ajedrez: si solamente defiendes también lo puedes pagar, así que la clave está en el equilibrio. Sé que soy un jugador ofensivo, es lo mejor que hago, pero en tierra batida hay que saber defender. Es una de las cosas más importantes, sino la que más.

“Mi rivalidad con Andrey es bastante significativa, crecimos juntos (...) lo conozco desde niño, nos hemos desarrollado. Es bonito que ahora compartamos estos momentos en el circuito ATP después de tantos años, ha sido un largo viaje hasta aquí y estoy seguro de que vamos a volver a vernos muchas veces”.

Además, fue una competencia en la que los jugadores de alto perfil como Novak Djokovic y Rafael Nadal fueron eliminados. Los jóvenes como Tsitsipas y Rublev dan un ejemplo más del cambio generacional.

El tenista griego se presentó en la final de Montecarlo siendo número 5 en el ranking. Con el título, entró a un selecto listado de tenistas nacidos a partir de 1996 que cuentan con más consagraciones en ATP. Tsitsipas suma seis y, antes de él, Alexander Zverev lidera este récord con 14 títulos, entre ellos, tres Masters 1000 (Roma, Canadá y Madrid) y las ATP Finals de 2018.

Después le siguen dos rusos: Daniil Medvedev, número 2 del mundo y 10 títulos, y Andrey Rublev con ocho consagraciones.

“Pasó lo que tenía que pasar. Intenté hacer mi juego y fui capaz de mostrar mi mejor tenis. No veo ninguna razón para irme de aquí sin el trofeo, siento que me lo merezco. He puesto mucho esfuerzo y mucha concentración para ello, así que definitivamente me lo he ganado. Espero que aparezcan más oportunidades como esta en el futuro”.

Ha sido una temporada muy competitiva para Tsitsipas. Disputó el primer Grand Slam del año, el Abierto de Australia llegando hasta semifinales, cayó ante Daniil Medvedev y se dio el lujo de vencer a Rafael Nadal en los cuartos de final luego de ir dos sets abajo.

Después en el ATP 500 de Rotterdam repitió semifinales, donde lo venció Andrey Rublev. Viajó al Abierto Mexicano de Tenis, siendo finalista  en un duelo que ganó Alex Zverev en sets corridos.

Gracias a la obtención de Monte-Carlo, el griego consiguió su sexto título ATP y su primer Masters 1000. Gracias también a la acumulación de puntos en los torneos que disputó en 2021, se sube a la cima en la carrera al ATP Finals que se disputará en Turín, seguido por Novak Djokovic, Rublev, Medvedev y Hurkacz.

“El nivel de tenis está ahí, todo comenzó en el aspecto mental. Si mentalmente soy capaz de concentrarme en cada punto es cuando tengo menos agujeros en mi esquema, es cuando puedo ser más consistente y jugar con más calidad. A veces encontrar algunos baches son necesarios para definir el plan de juego correcto, te ayuda a aprender. En nuestra próxima batalla espero lo mismo, aunque seguro cambiarán las cosas. Perder siempre es doloroso, sobre todo en finales como esta, así que estoy muy feliz de haber ganado desarrollando un tenis de alta calidad, de haber manejado mis emociones y mis nervios de la manera correcta. Todo esto es lo que me llevó a ese increíble momento final”.

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