Ha sido por 85 semanas la mejor golfista del planeta. Yani Tseng, no esperaba ser comparada con Tiger Woods, uno de los mejores golfistas de todos los tiempos. No es para menos: a sus 22 años se convirtió en la golfista, hombre o mujer, más joven de la historia en lograr cinco majors; gracias a su consagración en el Abierto Británico de julio pasado, en Carnoustie.

Pero la historia de Tseng resulta un tanto peculiar. Nacida el 23 de enero de 1989 en Gueishian, Taiwán, en una familia rodeada por dotes artísticos, Yani tocaba el piano o pintaba porque eso querían sus padres. Pero la vida le tenía reservada otro destino en el que estaría rodeada de palos, greens y putts, lejos, muy lejos del arte.

Una precoz en todos los sentidos pues a los cinco años la pequeña Tseng comenzó a practicar el golf y a la fecha no ha parado de hacerlo. Hoy, a sus 23 años, es primera en el ranking mundial y es considerada la Dama de Hierro de la LPGA.

Pero la fama de la taiwanesa, aunque no es reconocida en Estados Unidos, sí en su país, en donde alcanza el nivel de una celebridad pues incluso el año pasado, a su llegada para el torneo de Taiwán, en el aeropuerto se implementaron dispositivos de seguridad con la misma intensidad de los que se hacen para artistas como Lady Gaga.

En aquella ocasión, Yani logró congregar en la última ronda a 20,000 personas que la vieron ganar. La impresión de aquel gentío incluso llevó a la abuela de Tseng a preguntarle a la golfista si es que había pagado para que tanta gente estuviera en el campo.

Y es quizá ese amor que la gente le ha mostrado es lo que le hizo rechazar una jugosa oferta de una empresa multinacional china, que le ofreció 25 millones de dólares, una residencia de lujo en Beijing y un jet a su disposición por un patrocinio en el que la única condición para que se firmara el contrato era que se nacionalizará china, con el fin de que Yani disputara una medalla en Río 2016, en donde el golf volverá a ser deporte olímpico. Pero no.

Su talento es innegable: 26 victorias en su carrera, 15 de ellas en el LPGA Tour, cinco majors, seis victorias en el tour europeo y tres más en el Asian Tour, entre los más importantes.

Yani es la jugadora más rápida de la historia en recaudar 2 millones de dólares en ganancias, conseguidos a lo largo de 32 torneos disputados en un año, un mes y 13 días. Y si eso fuera poco, la taiwanesa tiene un as bajo la manga: Annika Sorenstam, quien la ha apoyado a lo largo de su carrera.

Es ella, Yani Tseng, la golfista taiwanesa que ha sorprendido al mundo.