La décima corrida de la temporada grande en la Plaza México dejó como saldo triunfal un total de tres orejas y un agarrón entre Forcados, amén de la emotiva despedida del centauro potosino, Rodrigo Santos, quien salió a hombros.

Fue una entrada aceptable con un aproximado de entre 8,000 y 9,000 personas, para ver, luego de 20 años, una corrida de rejones y constatar el buen momento por el que pasa Emiliano Gamero, quien cortó la oreja del tercer toro de la tarde al que le estructuró una labor completa con rejones de castigo, toreo a la grupa, quiebros, al estribo y una excelente colocación del rejón de muerte para recibir el premio.

En el toro que cerró plaza, el caballista capitalino estuvo en el mismo tenor; sin embargo, dejó mal colocado el rejón final y se eternizó con el descabello hasta que le sonaron dos avisos y aplausos por parte del público. Por su parte, Rodrigo Santos abrió plaza con Campanito al que colocó rejones de castigo a bordo de Cabaret y montado en un caballo alazán, puso banderillas a dos manos y dejó la mitad del rejón mortal para ser aplaudido en su labor.

Con el cuarto del festejo, el de su despedida y que tuvo por nombre Buscalindes, estuvo preciso con los rejones de castigo y se llevó un susto a bordo de Decidor pues el toro le comió el terreno y lo estrelló con todo y cabalgadura en las tablas aunque sin consecuencias que lamentar; sobrepuso a su caballo para colocar dos banderillas y torear a la grupa con el burel encelado.

Terminó su labor a bordo de Vital con el que puso banderillas cortas y a dos manos más el rejón algo trasero y desprendido, pero que no importó a la gente y tras la fuerte petición, el juez le concedió los dos apéndices.

Jorge Hernández no tuvo suerte. En su primero dejó muy abajo el rejón y le aplaudieron; su segundo se despitorró y con el reserva poco pudo hacer y le sonaron un aviso desde el palco de la autoridad.

El mano a mano entre Forcados se lo llevaron los Mazatlecos, cuyo líder, René Tirado se jugó alegremente la vida en las dos primeras pegas que lograron al primer intento y que les valió dar la vuelta al ruedo. En el segundo intento, les ovacionaron con fuerza.

El espíritu de competencia de los Forcados Mexicanos, comandados por Uriel Montes de Oca, Tonatiuh Lailson y Víctor Rodríguez, les valió el reconocimiento popular, aunque lograron sus pegas hasta en dos o tres oportunidades.

La empresa anunció que dará a conocer pormenores de la segunda parte de la temporada a continuar en enero del 2017.