Para regresar de Tokio 2020 con una medalla, México deberá vencer al rival que más lo sacudió física y mentalmente. El Tri disputará el bronce contra Japón el viernes a las 6:00 de la mañana (tiempo del centro de México) tras haber perdido la posibilidad de ir por el oro en las semifinales, cuando cayó 3-1 ante Brasil en penales.

Los japoneses, decepcionados porque querían ir por el oro en su casa, son los rivales que más daño le causaron a México en sus cinco partidos, pues fueron los únicos que le pudieron ganar (2-1) en los 90 minutos reglamentarios, además de provocar una expulsión (Johan Vásquez) y una lesión (Érick Aguirre).

“Hay que darle la vuelta a todo esto, aún podemos ser medallistas en estos Juegos Olímpicos”, destacó el entrenador mexicano, Jaime Lozano, tras la caída frente a Brasil, que enfrentará a España por el oro el sábado.

Por estadísticas, lograr el bronce luce como tarea complicada para México, pues tiene una racha de seis partidos sin victoria contra rivales asiáticos en Juegos Olímpicos, en la que tres de los últimos cuatro han sido derrotas, incluyendo la de Japón en 2021.

Además, en los Olímpicos celebrados en territorio mexicano en 1968, el Tri perdió el bronce contra Japón por 2-0 en el estadio Azteca, aún y cuando el conjunto azteca contaba con elementos como Vicente Pereda, Cesáreo Victorino y era dirigido por Ignacio Trelles.

Sin embargo, en una entrevista con TUDN (en 2018), el portero mexicano de aquel entonces, Javier Vargas, reveló que se dejaron vencer tanto por Bulgaria en semifinales como por Japón en el duelo por el bronce debido a que existían adeudos de parte de los directivos.

“Todos estuvimos de acuerdo que no seguíamos adelante, no suspendimos el partido porque había que jugar, había un compromiso a nivel nacional y ‘Nacho’ Trelles se dio cuenta y dijo que él nos apoyaba (...) contra Japón, Vicente Pereda tuvo un penalti y nos dijo que lo había fallado intencionalmente; fue un caos”, comentó Vargas.

En aquel entonces Japón contaba con varios jugadores que militaban en una liga local semiprofesional que solo contaba con ocho equipos. Pero en 2021, las cosas son diferentes, pues tienen elementos como Takefusa Kubo, cuya carta pertenece al Real Madrid y que anotó en los tres primeros juegos del torneo olímpico.

Esta será apenas la tercera vez que México dispute una medalla olímpico en futbol varonil, tras aquella caída por el bronce en 1968 y la final ganada en Londres 2012. Casualmente, para Japón también es la tercera oportunidad tras sus apariciones en esos mismos años (perdió el bronce contra Corea del Sur en 2012).

Luego de aguantar el cero contra Brasil en 120 minutos y caer en penales, Jaime Lozano deseó que se abran más oportunidades para los jóvenes mexicanos: “Ojalá que después de los Juegos Olímpicos, se vayan a buenos clubes de Europa, en la élite. Debemos tener más jugadores en las mejores ligas para competir con rivales como Brasil”.

Durante Tokio 2020, han sonado rumores de clubes ingleses por el lateral derecho Jorge Sánchez, así como de la misma selección japonesa por Jaime Lozano. El mercado de transferencias estará abierto por todo agosto en caso de concretarse estos o más movimientos con elementos como Sebastián Córdova, Carlos Rodríguez o César Montes.

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