En una época donde los presupuestos definen qué equipos son protagonistas y quiénes no, Santos muestra que, en ocasiones, esa ley no siempre  aplica para todos.

Si consideramos el costo de su plantilla, Santos —líder del torneo— vale casi 40 millones de euros menos que Monterrey, club que tras 10 fechas apenas y se mantiene en zona de calificación y tiene el plantel con la cotización más alta.

Santos Laguna apuesta siempre a proyectos largos, aunque como lo ha comentado para este diario José Riestra , vicepresidente deportivo de Orlegi Deportes, muchas veces no se llegan a cumplir.

Una de esas apuestas es su actual entrenador, Guillermo Almada, a quien medios sudamericanos apodaban el Guardiola Uruguayo por su estilo de posesión de pelota y futbol ofensivo.

Hoy no hay otro equipo mejor que ellos en la tabla general. Marchan como primer lugar y además tienen casi un cheque al portador esta semana cuando reciban a Veracruz.

¿Por qué Almada tiene éxito en Santos? Hace unos días a los medios locales les comentó que una de las claves fue “hacer una pretemporada con la mayoría de ellos nos dio la posibilidad de hacer y automatizar cosas, después de una gran responsabilidad que pusieron, convencimiento total, es una propuesta que le gusta al futbolista porque se siente protagonista”.

No es un entrenador que se vaya pronto donde llega a trabajar, es dado a proyectos de largo plazo: tres temporadas con el Tacuarembó; cinco con el River Plate uruguayo, y cinco más con el Barcelona de Ecuador.

Almada es uno de los entrenadores del futbol mexicano —cada vez hay más— que usa la tecnología como parte importante para definir desde la estrategia hasta monitorear la salud de sus jugadores y en qué momentos utilizarlos y cuándo no.

Poco se habló a su llegada, pero le preceden tres distinciones como el mejor entrenador: en Uruguay en el 2012 y el 2015 y en Ecuador en el 2016.

“Yo fui jugador y sé lo que piensan ellos cuando juegan, cuando no juegan, así que lo que yo he hecho es ser transparente con la plantilla, que todos sepan cuál es el rol que les toca jugar y también de qué manera aportan al plantel”, dijo cuando dirigía en Ecuador.

“Aunque uno se traslada a su domicilio, no dejas de trabajar. Soy un amante de la perfección”, dijo Almada en una entrevista para la Liga MX.