Monterrey, NL. El líder honorífico de Tigres apenas jugó 26 minutos durante el torneo Apertura 2017. Damián Álvarez tomó la posición de Juninho como capitán de los felinos en la ceremonia de premiación, sin el atuendo oficial, shorts y calcetas largas, el mediocampista levantó el sexto título de liga del equipo, y en cuatro de ellos, la Chilindrina, como le dicen al futbolista, ha estado presente.

No jugó un sólo minuto de la Liguilla, pero se paró sobre el estrado y levantó la copa de campeón, aunque fue el tercer jugador que menos participación registró con Tigres durante el torneo y no entra a la cancha desde la jornada 14, pero en la final ante Rayados, sus compañeros le pidieron que fuera quien primero levantara la copa.

El título de Tigres es también un triunfo sobre el narcisismo. Según Emily Zitek, profesora de la Escuela de Relaciones Industriales y Laborales de la Universidad de Cornell, la jerarquía tiene méritos dentro de un grupo de profesionales narcisistas. “Ayuda a las personas a aprender sobre las relaciones dentro de la organización y satisface una necesidad psicológica del orden. Además, rinden bien cuando se requiere coordinación”.

¿Cuánto ego se puede acumular en 151 campeonatos? Esa es la cifra que suman los 23 jugadores de Tigres y Ricardo Ferretti, quien el domingo consiguió su sexto título de liga.

“Siempre debe haber una justificación del triunfo y es más trabajo y gestiones que el dinero, porque con dinero todos podrían hacer muchas cosas, y no lo hacen. Disfrutar de los jugadores en su mejor momento, dando el máximo los últimos siete años, así se ha mantenido Tigres en la cima”, expresó Miguel Ángel Garza, delegado deportivo de los felinos, sobre la cualidad de reunir a 23 futbolistas que ya han experimentado el sabor del triunfo, ya sea con Tigres o en otros equipos.

Según la cultura laboral, las personas con rasgos narcisistas desean trabajar en organizaciones verticales que aquellas menos narcisistas, porque consideran que rendirían bien y por tanto ascenderían en sus puestos de trabajo. Sin embargo, en una organización jerárquica en la que no se aprovecha el potencia de los colaboradores, las personas narcisistas tenían menos ganas de trabajar allí, que sus compañeros menos narcisistas.

“Sabemos que tenemos un equipazo, que hay mucho talento en el equipo, pero sólo pueden jugar 11, y obviamente sí nos molestamos porque queremos jugar todos. Muchos hablamos con él y nos dice que debemos tener mucha paciencia, le tenemos respeto y gracias a Dios se consigue algo que queda en los libros, en la historia de Tigres y es algo que significa mucho para nosotros”, menciona José Francisco Torres sobre el rol y liderazgo de Ricardo Ferretti para lograr los triunfos recientes.

El Gringo, como también le dicen al mediocampista, no es el único futbolista que acepta su rol en Tigres. Jorge Iván Estrada explica que el campeonato se debe a la sustitución efectiva de jugadores en casos de lesiones, bajas de juego, expulsiones; “es complicada (la inactividad), pero uno debe estar siempre al 100% porque no sabemos cuándo podría llegarnos a tocar”, señaló.

Entonces, en un plantel donde cada jugador ha ganado, en promedio, seis títulos de campeón, con futbolistas como André-Pierre, Eduardo Vargas, Enner Valencia, y donde Damián Álvarez suma 10 trofeos de campeón, el liderazgo y jerarquía del entrenador es clave para mantener la competencia, el deseo de triunfo y contrarrestar el desánimo de la inactividad.

“Es el mejor entrenador que hay en México, después de 26 años de estar trabajando, nos sentimos orgullosos de que esté con nosotros, que esté compenetrado con Tigres y que le dé identidad”, define Miguel Ángel Garza la importancia de tener a Tuca Ferreti como técnico.

Tigres consiguió su tercer título en los últimos cinco torneos, y tiene un plantel que ha disfrutado en repetidas ocasiones del triunfo, sólo Rafael de Souza y Larry Vázquez se estrenaron como campeones con los felinos, por lo que el equipo en sí se convierte en un atractivo para llegar como refuerzo, como futbolista.

Investigaciones laborales indican que a los narcisistas les gusta las organizaciones jerárquicas porque creen que ascenderán hasta puestos altos y cosecharán estatus y poder, pero acumular talento puede ocasionar soberbia, falta de motivación en algunos miembros y conformismo.

“Ya era justo. Hace seis meses se nos fue (una Liga) ante Chivas; hace ocho se nos fue ante Pachuca (una Concachampions). Con el profe (Antonio) Mohamed ya nos había tocado perder contra América en el 2014, y tampoco podemos olvidar la final que perdimos (en Libertadores) con el River Plate. Habían sido finales que nos dolieron muchísimo, pero sabíamos que vendría una revancha”, expresó Jesús Dueñas al finalizar el partido, uno de los jugadores que dignifica las derrotas del pasado, y el crecimiento del equipo con ellas.

La figura de Ferretti y la asimilación de los jugadores de sus roles crearon la atmósfera ideal para llegar al campeonato. Derrotaron a Rayados y al narcisismo de futbolistas multicampeones o de la falta de minutos. Damián, el futbolista extranjero que menos minutos jugó en todo el torneo, fue quien levantó la copa, el signo de que las relaciones laborales en el plantel mantienen el ritmo ideal.