Tomando como referencia los mundiales femeniles previos de Alemania 2011 y Canadá 2015, dichos torneos han tenido un incremento porcentual en la derrama económica de cada país de 303.5 millones de dólares, por lo que realizar una Copa del Mundo femenina cada edición implica un mejor negocio para las sedes del evento.

Mientras que para Francia 2019, aunque ni el gobierno ni la Federación Francesa han dado un estimado sobre la derrama, se espera que el constante crecimiento como lo ha sido a lo largo de los últimos años continúe.

Las ganancias netas, reveladas en los informes económicos de la FIFA, en los que se considera la venta de boletos y el dinero obtenido mediante patrocinadores, del 2011 al 2015 hubo un aumento de 38.7 millones, cantidad que tiene un margen amplio de crecimiento, a causa de que para la edición actual sumaron la empresa china Wanda Group y la aerolínea Qatar Airways a los principales patrocinadores del torneo.

La venta de boletos ha significado un gran éxito, a causa de contar con 720,000 localidades vendidas previo al inicio del torneo, con los boletos para la inauguración agotados y asientos reservados para semifinales y la final del torneo. Ante esta situación, la FIFA se mantiene positiva en que marcará récord en comparación con años anteriores.

“En cada Mundial tenemos mejores números, pero ahora cumpliremos las metas que nos impusimos de agotar las entradas, de lograr un alcance global máximo, de elevar la participación de la afición y de ofrecerle las mejores condiciones posibles a las participantes”, comentó la mexicana responsable por el desarrollo técnico del futbol femenino de la FIFA, Andrea Rodebaugh, durante una ponencia en abril pasado.

Respecto a la audiencia televisiva, el 2015 supuso un hito en el Mundial femenil a causa de romper una marca con 764 millones de personas que observaron el evento por un mínimo de un minuto de partido.

Se transmitieron 7,781 horas de cobertura, un incremento de 31% en comparación con el Mundial previo de Brasil. Para este año en Francia, con alrededor de 28 canales de televisión distintos a nivel global y trasmisión mediante Internet, esperan volver a superar los números del torneo pasado.

A pesar del interés global por la competencia, en México las transmisiones del evento serán reducidas a los partidos estelares, a causa de que la selección que era dirigida por Roberto Medina no asistirá por quedar eliminada en el premundial, por lo que los equipos asistentes que pertenecen a la Concacaf serán Estados Unidos y Jamaica.