Cuando las reglas son claras desde un inicio se pueden respetar los resultados. La inconformidad de los atletas de ciclismo y clavados se argumenta en una falta de claridad de los procesos de selección de quienes representarán a México en los Juegos Olímpicos.

En otros casos como en la natación, no hay comunicación desde la Federación con los nadadores para indicar sobre las competencias de preparación. A menos de un mes de que se abra el telón en Tokio, en nuestro país los nombres de los atletas confirmados son cuestionados.

Con los pedalistas, la Federación Mexicana de Ciclismo reitera los siete nombres que anunció el pasado 15 de junio: Yareli Salazar, Eder Frayre, Daniela Campuzano, Gerardo Ulloa, Daniela Gaxiola, Yuli Verdugo y Victoria Velasco. En los clavados estarán en Tokio, Rommel Pacheco, Osmar Olvera, Arantxa Chávez, Aranza Vázquez, Yahel Castillo, Juan Manuel Celaya, Carolina Mendoza, Dolores Hernández, Alejandra Orozco, Gabriela Agúndez, Iván García, Andrés Villarreal, Diego Balleza y Kevin Berlín.

Varias voces se han unido al reclamo, entre ellas, la tapatía Jessica Salazar, ciclista de velocidad récord Guinness, la mejor en su categoría de México y Latinoamérica, Premio Nacional del Deporte y sub campeona mundial dentro de los 500 metros contrarreloj, quedó fuera. La sinaloense Yarely Salazar, dentro de la delegación, pero reclama sus dos plazas en pista y ruta.

Y la clavadista Paola Espinosa, con cuatro participaciones olímpicas y ganadora de la plaza de sincronizados trampolín 3 metros femenil junto a Melany Hernández, quedaron fuera.

Cada reclamo tiene sus especificaciones pero en el fondo buscan justicia deportiva. / “Esto quiere decir que los atletas sientan que la decisión final es la más justa. Cuando tienes una convocatoria y las reglas del juego son claras, el resultado deportivo es justo, pero con reglas subjetivas cualquier resultado genera controversia aún cuando se respete el resultado deportivo, pero en teoría tomaron en consideración trayectoria, perspectiva de resultados y eso es su subjetivo.

La justicia deportiva es generar el proceso con mayor anticipación y poner las reglas del juego lo más justas posibles. Se sabe perder cuando se ponen las reglas claras. Siempre hemos tenido en el deporte etapas complicadas. Con el tiempo se ha dejado que se hagan procesos ambiguos, genéricos y que además se han modificado o se cambian de última hora”, explica a El Economista, Juan Manuel Rotter, CEO de Corporate Games México, especialista en gestión deportiva pública y privada.

El proceso de selección de los clavadistas a Tokio ya se conocía desde el 2019. La Federación Mexicana de Natación señaló que los Juegos Panamericanos Lima 2019 y Campeonatos Mundiales de Natación FINA Gwanjuue darían las plazas olímpicas para el país y no serían nominales. Se cruzó la pandemia y en consecuencia, el cierre de instalaciones de entrenamientos.

“Lo que agravó el caso con los clavadistas fue que la preparación para el selectivo se dio en una situación adversa. En el ciclismo el proceso era muy específico de eventos internacionales, puntuación, de ganar las plazas en el ranking y luego meten un control por un cambio que hace la Federación Internacional, que en vez de que vayan tres, van dos años y obliga a un cambio y no se consideran todos los aspectos para hacer la decisión lo más justa posible”.

Conade abogando por Yarely y Jessica Salazar y el COM, se reunieron para revisar la decisión de la Federación de Ciclismo, presidida por Edgardo Hernádez.

“Se convocó a  una reunión tratando de equilibrar una decisión, que al final acredita y reafirma la Federación de Ciclismo. La idea era tomar una decisión colegiada, preponderando la trayectoria de estas atletas, los resultados que han tenido y los criterios que llevaron a cabo para poder calificar. Distinto a otros deportes, acá en ciclismo es por puntos, marcas, récords y lamentablemente no se llegó a un acuerdo. La decisión unánime la asume la Federación, nos exime a la jefatura de misión, al COM, la CONADE y a mí”, dijo Ana Guevara el martes a W Deportes.

¿Qué tanto peso tiene la Conade en las decisiones del nombre de las plazas?

“Conade siempre ha tenido poder real como máximo órgano del deporte y el que tiene el recurso para soportar la preparación de los atletas, las becas, contratación de los entrenadores, el equipo multidisciplinario, el control del presupuesto, y con eso tiene injerencia con las federaciones para que en la decisión se concilie con la Conade, que no puede documentar ni proponer y en la estructura la Conade no tiene voz, su firma no vale.  El COM inscribe a los atletas".

El 27 de junio el Comité Olímpico Mexicano tiene que entregar al COI los nombres definitivos de la delegación de atletas que competirá en Tokio.

El papel de las redes sociales también ha impulsado a que las controversias se exhiban de manera inmediata. En primera persona los atletas publican su inconformidad, mencionan sobre el respaldo que reciben de los institutos estatales del deporte. Ambas combinaciones sirven como herramienta de presión.

"Agradecida con mi estado #Sinaloa y con todos los que me apoyan en mi causa. Gracias por sus mensajes. #NoAplastenMisSueños #Tokyo2020+1", escribió Yarely.

"Quiero agradecer públicamente a mi director general de @codejalisco el maestro @for_ortega13 y el director de alto rendimiento @carloscode . Por el respaldo a lo largo de mi carrera deportiva, sobre todo en los momentos más difíciles. #AyJaliscoNoTeRajes", apuntó Jessica.

Juan Manuel Rotter analiza que con las redes sociales la opinión pública está más expuesta, las decisiones se ventilan más rápido y se magnifican.

"Es una etapa oscura en el deporte relacionado con el sentimiento de los atletas porque estamos expuestos a la fluidez de información. Con lo que pasó con la natación, por ejemplo, las autoridades cerraron la oficina y así lo publicaron en la pandemia".

marisol.rojas@eleconomista.mx