Los ánimos estaban a tope; los aficionados que llenaron el Campo Marte la tarde del sábado sabían que disfrutarían de una competencia espectacular: era el Gran Premio de México, la prueba reina CSI5* del Longines Global Champions Tour.

A pesar de la difícil pista diseñada por Javier Trenor a 1.60 metros, que provocó muchos derribos en la primera fase, especialmente en el obstáculo triple, Scott Brash terminó victorioso en el cardiaco desempate en un tiempo de 38.65 segundos.

Daniel Deusser consiguió la segunda posición al parar el reloj en 40.31s, mientras que el italiano Alberto Zorzi hizo lo propio, pero seis centésimas de segundo después, lo que le valió el tercer lugar.

Los 35 mejores tiempos del trofeo previo, el GNP Seguros, participaron en esta prueba, que constó de 13 obstáculos y 16 esfuerzos. Entre ellos estaba el mexicano Nicolás Pizarro y el semental Ares, dupla que ha tenido una excelente participación en el Longines y que en el Gran Premio terminó en el quinto lugar con 4 puntos en 40.80s.

Al desempate únicamente calificaron ocho binomios, ya que la pista resultó muy complicada en la parte final. Los obstáculos 12 a, b, c y el 13 cayeron al césped en repetidas ocasiones por roces de las patas traseras.

La única amazona que entró al desempate fue la española Paola Amilibia montando a Prunella d’Ariel, pero derribó el poste del obstáculo tres y terminó en la séptima posición.

El segundo en entrar a la pista fue Zorzi a lomos de Contanga. Iba rápido, con buena altura, pero no quiso fallar y se detuvo levemente en el poste final para saltar sin error. Hizo buen tiempo, 40.37s, pero aún faltaban seis jinetes.

El alemán Daniel Dehusser se arriesgó desde el principio y cabalgó con Tobago Z con precisión y rapidez por los siete obstáculos a pesar de los giros complicados y paró el reloj en 40.31s. Sin embargo, la presión se sintió cuando el inglés Scott Brash bajó el tiempo por dos segundos con tremendas zancadas y velocidad de Ursula XII. Los aficionados se levantaron de sus asientos y elogiaron al atleta.

El tiempo a vencer era 38.65s y el ánimo mexicano estaba en su máxima expresión. Había gritos, aplausos y euforia en apoyo a Nico Pizarro, pero también nervios. El silencio reinó los primeros cinco saltos, hasta que Ares derribó el poste de la barra seis al no saltar la altura necesaria, pero el jinete mexicano no se rindió y metió velocidad en lo que restó del recorrido y logró parar el cronómetro en 40.80s y terminar en el lugar cinco del Gran Premio, que tuvo una bolsa económica a repartir de 310,000 euros. Sin duda, con esta participación Nico demuestra que está entre los grandes.

[email protected]