Carlos Herrera Lizalde / el economista

La eficiencia e intensidad con las que América había puesto contra la pared a Santos en apenas 22 minutos se convirtieron en ansiedad, frustración y ataques sin sentido. América murió en su intento de remontada y tuvo que conformarse con un empate 2-2 (3-6 global) para despedirse de su afición y del Clausura 2018. El equipo de Torreón y Toluca disputarán la final de la Liga MX.

Parecía que en la cancha del Azteca podría vivirse una noche mágica. Y es que apenas a los 11 minutos Cecilio Domínguez ya tenía ganando a las Águilas luego de cobrar un penal que el árbitro sancionó tras un empujón que recibió Henry Martin. Después de eso, los de Miguel Herrera encontraron el segundo tanto al 22, con casi 70 minutos por jugarse y a tan sólo una diana de convertirse en finalistas. Fue un cabezazo de Bruno Valdez lo que hizo sentir cerca el milagro.

Pero, con lo que no contaban Miguel Herrera y la afición azulcrema fue con que su zaga iba a tener un solo error en zona de seguridad en la primera etapa, despiste que convirtió en gol Jonathan Rodríguez, quien tras perder el mano a mano con Agustín Marchesín mandó la pelota a las redes en el rebote que se encontró con la puerta abierta.

Para la segunda parte Santos supo primero ensuciar el partido y desesperar a sus rivales. Despejes tardíos, jugadores al césped cuantas veces fuera necesario, y de a poco los locales comenzaron a perder la cohesión entre sus líneas para terminar apostando a las jugadas y balonazos sin sentido al área.

Del otro lado a Santos le bastó aprovechar la ansiedad de América, que incluso dejó botar una pelota enviada desde saque de meta por su arquero y que Jonathan Rodríguez mandó al travesaño antes de que en la agonía del compromiso en uno de varios contragolpes Jesús Isijara liquidara la serie al recibir balón en el sector derecho del área, sitio en el que mandó zapatazo cruzado que dejó tendido a Marechesín. El Estadio Azteca pasó de la euforia a la frustración.

Toluca no dio oportunidad a Xolos

Toluca regresa a una final después de seis años, luego de vencer 4-1 a Tijuana en el partido de vuelta de las semifinales, global de 5-3, y gracias a que Fernando Uribe tuvo su mejor tarde en lo que va del año, al marcar tres goles y una asistencia para congraciarse ante la afición que a principio de torneo le reclamó su falta de contundencia.

El delantero colombiano puso a Toluca en camino a la final en 31 minutos, tiempo que tardó para marcar los primeros dos goles del partido y con los que demostró que se encuentra en su mejor momento, después de que tuvo un inicio complicado en el que sumó 806 minutos sin anotar.

El equipo que dirige Hernán Cristante no perdió tiempo en igualar el marcador del partido de ida, por lo que los ataques constantes y la posesión del balón acorralaron a Tijuana, que no supo reaccionar ante la insistencia y contundencia de Uribe, quien anotó con un remate de cabeza cuando se elevó entre dos defensas de Xolos, y después con un disparo acrobático de chilena que les daba el gol de ventaja en el marcador global.

El delantero colombiano llegó a los Diablos Rojos en 2015 por un pago de 5 millones de dólares, y aunque ha mantenido un promedio de al menos ocho goles por torneo, fue durante el inicio del Clausura 2018 que se cuestionó su aportación al club, cuando pasó seis jornadas sin marcar.

Las expulsiones de Luis Mendoza y Miller Bolaños complicaron la reacción de Tijuana; sin embargo, en la única situación de ventaja para anotar un gol, en un tiro libre, Luis Chávez marcó el tanto de Xolos que ponía al equipo a una anotación de eliminar a Toluca.

En los minutos finales, el tercer gol de Uribe y, después, un pase del colombiano a Pablo Barrientos, sellaron el triunfo de Toluca y su pase a la final.