El diestro aguascalentense Juan Pablo Sánchez hizo gala de temple y trasmisión en la decimotercera corrida de la Temporada Grande, cortó sendas orejas y salió a hombros luego de matar de buenos volapiés a los dos toros de su lote.

Arturo Macías y Alejandro Talavante tuvieron destacadas actuaciones ante un encierro de Campo Real, disparejo en presencia y juego con toros que acusaron debilidad y mansedumbre.

Fue al tercer toro de la tarde, Don Beto, donde el torero hidrocálido supo entender sus buenas condiciones para iniciar con una tanda por el lado derecho, de pases templados, lentos, profundos y trasmitidos que el público coreó con fuerza.

La cadencia, pulcritud y plasticidad también se vieron por el lado natural para continuar con adornos como el desdén, pases de trinchera y el de pecho, mismos que coronó con una estocada entera y ligeramente caída para que la petición se hiciera mayoritaria y le concedieran el primer apéndice del festejo.

En el segundo de su lote, un astado con poca fuerza, sobresalieron algunos pases muy templados y ante las pocas condiciones de su enemigo, decidió abreviar para dejar un estoconazo en todo lo alto que hizo rodar sin puntilla a Periquito y que motivó a la gente a solicitar una oreja más que le fue concedida para salir a hombros por la puerta grande.

Por su parte Arturo Macías, en sus ganas de triunfar, alargó la faena en su primero y luego de conseguir pases de calidad pisándole los terrenos a su enemigo se puso pesado con la espada y le sonaron dos avisos. Con su segundo realizó una faena en la que le dio la lidia adecuada a un astado prácticamente inválido, sin embargo, volvió a estar errático con el acero y escuchó otros dos bocinazos.

El español Alejandro Talavante, en su muy particular forma de interpretar el toreo, con improvisación y sensibilidad, toreó con mucho riesgo y osadía mientras la gente le jaleaba entusiasmada, pero tardó en matar y le aplaudieron luego de escuchar un aviso. En el segundo de su lote, el extremeño abrevió y escuchó breves palmas al término de su labor.

Sobresalió en banderillas Gustavo Campos, quien saludó en el tercio luego de colocar dos pares con técnica y exposición.