Ayer, los héroes y villanos fueron los mismos, así como algunas sensaciones parecen haberse instalado constantemente en el Olímpico Universitario. Pumas empató 1-1 ante Querétaro, luego de ir ganando el encuentro y perder la ventaja; además, una destacada actuación de Alfredo Saldívar, el arquero emergente felino, que justificó su designación como titular.

Con la llegada de Memo Vázquez el torneo pasado y ahora comenzando el certamen desde el inicio, así como la conformación del plantel y los refuerzos, la transformación del estilo del equipo no se percibe. Apenas Saldívar y Gerardo Alcoba cambiaron el panorama de la alineación de los universitarios, el resto de los nueve integrantes llevan tres o más torneos jugando juntos.

Ismael Sosa es la pieza desequilibrante de Pumas. Fue la llave para adelantarse en el marcador, apenas a los 18 minutos, cuando recibió un pase al espació de Emmanuel Ludueña, que definió con un disparo colocado a la base de la portería.

Con Sosa como única amenaza al rival y con Ludueña disminuido físicamente por el calor del mediodía, Querétaro se apoderó del balón. Por eso, ya en el segundo tiempo, Edgar Pacheco encontró la vulnerabilidad de la zaga por el sector izquierdo, la zona de Gerardo Alcoba. El delantero recibió franco un servicio de Danilinho y sólo empujó el esférico.

El partido no tuvo claro dominador. Alfredo Saldívar atajó un mano a mano con Danilinho y luego un disparo de Yasser Corona, su colega de Gallos sacó un remate de cabeza de Silvio Torales.