Hace apenas unos meses que Rory Mcllroy habría sufrido uno de sus más grandes descalabros en Augusta, pero ayer el norirlandés tomó revancha y se ubicó en la cima del US Open tras la disputa de la primera jornada.

McIlroy, quien desperdició una desventaja de cuatro golpes en la ronda final de Augusta en abril, escaló al primer lugar convirtiendo tres birdies consecutivos y seis en total para terminar con 65 golpes, seis bajo par.

Mientras que en segundo lugar se ubicó Ye Yang, campeón del PGA Championship 2009, y el sudafricano Charl Schwartzel que por la tarde también terminó a tres golpes del joven norirlandés.

La mitad de mi corazón está decepcionado, con mucha tristeza. La otra mitad está, no diría encantada, pero sé que mis chances son un poco mejores porque Tiger (Woods) no está jugando , aseveró Ye Yang.

El surcoreano busca su segundo major, mientras que Mcllroy quiere lograr el primero de su carrera. El norirlandés, de 22 años, estuvo a nueve hoyos de ganar el Masters en abril, pero tras una mala ronda cayó al puesto 15.

El inglés Luke Donald, número uno mundial sin haber ganado nunca un torneo de Gran Slam, empezó mal el US Open al firmar tarjeta de 74, tres golpes por arriba de par.

En tanto, Lee Westwood y Martin Kaymer, dos y tres mundial, terminaron con 75 y 74 golpes, respectivamente, muy lejos aún del líder.

El campeón defensor Graeme McDowell terminó junto a un grupo de jugadores, con 70 golpes. En esa fila quedó también el capitán de Estados Unidos en la Ryder Cup, Davis Love III, quien falló un putt de tres pies en el hoyo 18 para quedar dos bajo par.