Marco Rodríguez tuvo una aceptable actuación en el España-Chile.

El silbante mexicano pitó su segundo compromiso en la Copa del Mundo, manejando bien las acciones y causando solo polémica en una acción apretada.

En un contragolpe el Niño Torres se tompicó solo, y Rodríguez apreció falta de Estrada, zaguero chileno al que le sacó su segunda tarjeta amarilla, y por consecuencia la roja.

Si bien fue un error, en su favor está que la jugada fue sumamente apretada.