Johannesburgo. Hasta parece demasiado pretensioso Arjen Robben, pero es verdad cuando asegura: Todavía no estoy en mi mejor nivel .

Brasil debe ocupar tiempo en saber que el pilar del Bayern Múnich está tomando ritmo y eso es ya un semáforo de alerta para cualquiera que pretenda enfrentársele.

Ayer, la estrella del conjunto neerlandés condujo a la Holanda más resultadista de todos los tiempos a la victoria 2-1 ante Eslovaquia. Con algunos arranques físicos y su pegada que es mortal, abrió el marcador que enfiló a los suyos a los cuartos de final en Sudáfrica.

Robben tomó su mejor forma cuando le hirieron el orgullo en el Madrid. Como si fuera cualquier jugador lo despacharon pronto para darle paso a la segunda era de los Galácticos en la cual él no estaba considerado.

Por más que Manuel Pellegrini le quería, el presidente Florentino Pérez optó por fichar al brasileño Kaká y al portugués Cristiano Ronaldo, y sostener su imperio en este par de jugadores.

Pero con el Bayern, Robben recuperó su prestigio. Fue el responsable de ganar la Liga y la Copa con el equipo alemán, además de llegar a la final de la Champions League. El pilar con el cual al poderoso Múnich se le volvió a temer luego de una temporada que causó pena.

La camiseta número 11 de Holanda es una bala en la cancha, casi imparable donde más de la mitad de las ocasiones le ponen el semáforo en rojo con una falta. Habilidad en exceso y remate impecable. De él se puede esperar un disparo de cualquier distancia, no tiene prejuicios de apuntar al arco de donde le plazca.

Incluso hay quien lo compara con el argentino Lionel Messi, considerado el mejor jugador del mundo, y aunque no ha llegado a esos límites,­ tampoco la diferencia es demasiada, quizás sea su paso por el Madrid que se ha encargado de opacar a la estrella más brillante que exista.

Le dicen Arjen Magic, es el símil de lo que hacía Earvin Magic Johnson con los Lakers de Los Ángeles y por su depurada técnica, es capaz de escapar en 2 metros de un marcaje de tres y luego tener la fuerza suficiente para encarar el arco.

Ésta es su segunda expedición mundialista y ya acumula con el de ayer la premiación en tres ocasiones como Jugador del Partido, dos en Alemania 2006 y una más, ayer en Sudáfrica.

El técnico brasileño Dunga, enfrentará a su primer oponente serio que se llama Holanda y como no había ocurrido, también deberán encarar al primer delantero de calidad exquisita donde Lucio y Juan por primera vez parten como víctimas.

Las piernas de Arjen Magic son un par de elásticos capaces de noquear a cualquiera con un par de movimientos propios de su carácter.

Pero las cualidades del holandés, incluso a medio gas, quedaron evidenciadas ante una Eslovaquia que se redujo ante el gol concretado por el delantero.

Holanda seguramente vivirá en el Mundial, simplemente dependiendo de lo que hagan los regates de Arjen Magic Robben.