El comité organizador de los Juegos Olímpicos de Río 2016 no quiere gastar un centavo más de lo presupuestado y se aprieta el cinturón con cortes a los lujos en medio de la fuerte crisis que azota Brasil.

Los cuartos de los atletas no tendrán televisor, habrá uno solo para compartir en la sala del apartamento; el área VIP será más modesta que en otras ediciones y se tratará de imprimir menos. Se llegó a considerar incluso cobrar por el aire acondicionado a los atletas alojados en la villa olímpica, pero después de quejas esa idea se descartó.

La economía de Brasil está en fuerte recesión, la inflación ya alcanzó los dos dígitos y el desempleo crece. Un escenario muy diferente al de potencia boyante que en el 2009 recibió la responsabilidad de ser sede de los primeros Juegos de Sudamérica.

Por ello cada centavo ahorrado cuenta, dijo el director de Comunicaciones del comité, Mario Andrada.

Serán los primeros Juegos Olímpicos que van a tener una administración de costos inteligente, con equilibrio del presupuesto. Vamos a hacer los Juegos con el dinero que tenemos, no vamos a dejar cuentas pendientes para el gobierno que pagar o la sociedad , destacó, precisando que el corte puede oscilar entre 5 y 20 por ciento.

El corte de los televisores, por ejemplo, evitaría la compra de entre dos a tres aparatos más en cada uno de los 3,604 apartamentos.

El comité cuenta con 1,900 millones para organizar los Juegos, y el objetivo es no recurrir al fondo de 780 millones de dólares del gobierno federal, que se usará en otros aspectos como seguridad, infraestructura de transporte y energía.