El ciclista italiano Ricardo Ricco fue sancionado con 12 años de suspensión por haberse hecho una autotransfusión de sangre, indicó el tribunal antidopaje italiano, que siguió la petición del fiscal del Comité Olímpico del país.

Ricco, reincidente en materia de dopaje, se exponía a una suspensión de 12 años, además de a una pena de entre tres meses y tres años de prisión, por haberse realizado una autotransfusión con sangre que conservaba en su nevera, según la policía italiana.

Además, el tribunal le condena a pagar una multa de 5,000 euros y los 15,000 euros de las costas del juicio. El ciclista de 28 años, apodado Cobra, tuvo que ser hospitalizado de urgencia por un problema renal en febrero del 2011.

Según el médico que le salvó la vida en el hospital de Pavullo, en Módena, Italia, Ricco confesó haberse hecho una transfusión con su propia sangre.

Una vez recuperado del incidente y fuera del hospital, el ciclista retiró su confesión y durante los siguientes meses se declaró inocente, explicando que lo único que se inyectó fue una solución de hierro.

Pero tras el análisis bacteorológico de la sangre, los investigadores estaban convencidos de que sí se hizo la autotransfusión.

Riccardo Ricco ya había sido sancionado en el 2008 con 20 meses de suspensión y condenado a dos meses de prisión condicional por uso de sustancias venenosas durante el Tour de Francia 2008, en el que dio positivo por EPO.

Tras esta nueva sanción y teniendo en cuenta su edad (28), Ricco dice adiós al ciclismo profesional.