Ricardo Peláez, en su etapa como director deportivo, ha estado a cargo de América, Cruz Azul y actualmente Chivas. Al llegar a estos equipos, sus discursos tuvieron similitudes, basándose principalmente en tres puntos:

Expectativas altas. Destacar que su club peleará por títulos y puestos de liguilla.

Enaltecer el valor del club. Enfatiza que los futbolistas tienen que sentir orgullo por el equipo al que representan, con frases como: “Jugadores que quieren estar, que cuando les digas Chivas les brillen los ojos”, o “los que disfruten jugar en el América se mantendrán en la plantilla”.

Ilusión en el proyecto y promesa de trabajo. En todas sus presentaciones expresó emoción por llegar, además de reafirmar su compromiso. “Me voy a entregar en cuerpo y alma. No dormí por la ilusión”.

Germán Castaños, experto en motivación deportiva y escritor del libro Guardiola, el ladrón de ideas explicó a El Economista sobre la fortaleza de las palabras de Peláez. 

Su punto de partida es muy interesante, porque elige apoyarse en la historia del club (a todos nos gusta que nos digan que nuestra casa es bonita), en la promesa de resultados (siempre nos gusta ganar) y en la exhortación a la entrega total (la gente busca que digan que darán su máximo esfuerzo por nosotros)”, mencionó. 

Marco Tulio Cicerón, en su libro Diálogos del orador expresó que el discurso debe brillar por su elección y construcción de palabras, que el orador debe conocer las pasiones humanas porque el excitar o calmar el ánimo de los oyentes consiste en la fuerza y valoración de la ilusión.

Son aspectos que ha dominado Peláez, con discursos emotivos y siempre refiriéndose como “una gran afición” en cada uno de los clubes. Esto le ha permitido conectar directamente con los seguidores de sus equipos.

El convencimiento que genera en los fanáticos también lo ha logrado permear en directivos y dueños de clubes, quienes confían en su visión. En América y Cruz Azul le permitieron una inversión millonaria, mientras que en Chivas todo dicta que será de la misma forma.

Con las Águilas y Cementeros dispuso de alrededor de 150 millones de dólares, que gastó en contratación de jugadores, según información del portal Transfermarkt.

A tan sólo días de su presentación oficial en Chivas, ya es oficial la contratación de Uriel Antuna, por quien no han dado una cifra oficial, pero se maneja que tuvo un costo de 11 millones de dólares. El otro refuerzo sería Cristian Calderón, del Necaxa, según TUDN, a quien anunciarían al terminar el Apertura 2019, e involucraría alrededor de 2.2 millones de dólares.

La forma de actuar de la directiva comandada por Amaury Vergara es distinta al periodo de transferencias pasado, en el que Chivas pagó cerca de 1.2 millones por José Van Rankin, quien mantienen a préstamo, y contrató a Oribe Peralta, Oswaldo Alanís y Antonio Briseño como agentes libres, lo que significó no pagar por la carta de los futbolistas.

Destacado refuerzo

Antuna llega a las Chivas

Uriel Antuna es el primer refuerzo del Guadalajara para el Torneo Clausura 2020.

El Rebaño Sagrado anunció al seleccionado mexicano dos días después de haber presentado a Ricardo Peláez como su director deportivo. 

El delantero de 22 años inició su carrera en México con Santos Laguna en el 2016. En el 2017 el grupo dueño del Manchester City compró su carta y lo prestó al Groningen de Holanda. En el 2019 pasó al club LA Galaxy de la MLS de Estados Unidos.

Con la selección de México, Antuna registra siete goles en 13 partidos y ganó la Copa de Oro 2019.

Para nada es un retroceso; es un plus; es un reto grande para seguir trascendiendo y creciendo como futbolista y seguir llamando la atención de la selección”, dijo para Chivas TV.

“El futbol mexicano tiene muchísimo nivel para competirle a cualquier equipo, inclusive en Europa. Muchos dicen que está por debajo, pero yo pienso que la Liga MX está creciendo muchísimo”, agregó Antuna.

[email protected]