A pesar de no haber alcanzado como país una estabilidad en los casos diarios de contagio de coronavirus y con el paulatino anuncio de los clubes de encontrarse libres del virus tras más de 80 casos confirmados positivos entre miembros de staff y jugadores del primer equipo en ramas varoniles y femeniles, el futbol estableció protocolos para sus integrantes y echó a rodar el balón a través de un torneo de pretemporada.

Eric Olavarrieta, especialista en imagen deportiva percibe, a través de los mensajes que han emitido tanto la Liga MX como sus clubes, una urgencia por iniciar el torneo.

“Evidentemente hay pérdidas, sobre todo económicas y ante esto se han cometido errores e imprecisiones” y lo atribuye en parte a la falta de claridad en la información que difunde el sector salud.

Isabel Villegas, jefa de epidemiología e infectología clínica en Instituto Nacional de Perinatología, indicó que la reactivación del deporte en México tendría que estar regulada por medidas reales para cortar las cadenas de transmisión, es decir, cerciorarse de cumplir los lineamientos de forma efectiva, así como con el control de casos en cada estado.

“Para iniciar la temporada tendríamos que estar en meseta, es decir, tendrían que estar controlados los casos más allá del número de camas de hospital que es una variable, el otro es qué tanto se está transmitiendo en comunidad y en México se sigue transmitiendo hacia arriba”.

La reactivación del deporte conlleva la responsabilidad de las marcas patrocinadoras, ejemplo de ello es la estrategia de comunicación de la aseguradora GNP mediante su slogan Copa GNP por México, que evita un mensaje de irresponsabilidad al desarrollarse en medio de la pandemia, en cambio “estaban intentando decir en pocas palabras es una Copa GNP que va por todo México, que se va a jugar bajo ciertos protocolos de sanidad”, dijo Olavarrieta.

“Como patrocinador pondría mucha atención en estas letras chiquitas, cuáles son y si realmente la gente que va a participar en el torneo va a estar dispuesta a cuidarse como nos están intentando decir, porque si no es así yo estoy metiendo un autogol a mi marca”.

En el torneo de “ensayo” hacia la nueva normalidad, que involucra patrocinadores del sector salud como SisNova y Hospital Country, se han visto faltas a las normas de seguridad.

Uno de los incumplimientos que más llamó la atención fue un pleito entre el director técnico del América, Miguel Herrera, contra el personal de Pumas donde se rompió el código de distancia y uso de equipo de protección personal; además, más de una docena de aficionados se dieron cita afuera de las instalaciones del Estadio Olímpico Universitario durante el partido pese a los reiterados mensajes de permanecer en casa.

La principal responsabilidad recae en las organizaciones deportivas. Se trata de un espectáculo que moviliza a miles de personas dentro y fuera de las instituciones, pues implica traslados, alojamiento en hoteles, sector restaurantero, entre un sinfín de actividades. La especialista explicó que mientras más alta sea la variable de contactos con los jugadores el riesgo aumenta.

“Es muy importante que tomen esta responsabilidad con la salud de los demás porque ellos van a hacer que la gente salga a verlos y a gritar y apostar y a todo lo que genera el futbol y que podría aguantar un poco más, no es que se elimine ni que no sea importante, sino aguantar un poco más a que las condiciones mejoren para que ellos mismos no provoquen rebrotes en algunas ciudades o que no hagan que la gente salga como si ya todo fuera normal”.

Manejo de crisis y comunicación externa

Para Olavarrieta, la comunicación en la Liga ha permanecido pasiva ante la situación sanitaria del país, pues se han limitado a compartir mensajes gubernamentales, algunos relacionados a la activación física, y apostando a las mismas técnicas en la comunicación que durante años han utilizado, que son informativas, pero que pierden de vista el sentido de empatía.

“Qué hay más allá de todo esto, el aficionado que está deprimido y que no quiere activarse físicamente o que no le interesa el tema de salud o que no cree que existe esta pandemia como sucede en algunos casos, qué mensaje le puedes dar. Tienen un slogan que es emociónate y cuando se trata de emocionar a la gente con base en lo que tenemos ahorita no lo hacen, y  es un área de oportunidad”.

También indicó que para que los jugadores logren una comunicación más efectiva con el aficionado, necesitan de de especialistas que le ayuden a ver cosas que no percibe, “rodearse de gente que los ayude a informar y construir estrategias de comunicación que ayuden a empatizar con la gente, a enviar un mensaje de esperanza, que son clave, desde mi opinión”.

El torneo Apertura 2020 está programado para iniciar el 24 de julio y se prevé a puertas cerradas, y puesto que la reactivación del deporte enfrenta retos nunca antes experimentados, el especialista recomienda a las organizaciones planificar antes de que ocurra una crisis y plantear escenarios a corto, mediano y largo plazo y “qué pasaría si hay un brote, qué pasaría si no, qué pasaría si se infecta un equipo nada más”.

Cuando en la MLS parecía que iba a haber un brote dentro de su burbuja en el complejo ESPN Wide World of Sports, los protocolos de acción les permitieron seguir adelante aunque con la baja de dos equipos enteros.

“Si los clubes ya tuvieran un manual de crisis, ya tuvieron que haber planificado esto, una pandemia, el tema es que como reaccionan algunos, vemos que no están preparados, porque no tienen un manual de crisis que los hubiera preparado al menos mentalmente en saber cómo responder. El manual de crisis te va a ayudar a planificar crisis y a poderlas resolver con mayor inteligencia cuando esta suceda”, expresó el experto en imagen sobre el futbol mexicano.

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