Pese a dos interrupciones por la lluvia, Rafael Nadal supo mantener la concentración para vencer ayer 7-5, 6-2 a su compatriota español y ganar por quinta vez en seis años el Masters de Roma.

Después de conquistar el Masters de Montecarlo hace dos semanas para poner fin a un ayuno de 11 meses sin títulos, Nadal quedó con marca de 10-0 en superficie de arcilla este año.

En la final número 50 de su carrera, Nadal ratificó que ha vuelto al nivel arrollador en su superficie predilecta tras una serie de lesiones.

Tampoco mostró fatiga tras disputar una semifinal de tres sets ante el letón Ernests Gulbis el día previo.

Con su título 17 de serie Masters en su carrera, Nadal igualó el récord de Andre Agassi. Mientras que Agassi lo lograba a los 34 años, Nadal apenas tiene 23.

El torneo es considerado una preparación importante para Roland Garros, que inicia el 23 de mayo. Nadal ganó cuatro títulos seguidos en el Abierto francés hasta que el año pasado el sueco Robin Soderling dio un batacazo al dejarlo afuera en la cuarta ronda.

La única derrota que Nadal ha sufrido en Roma fue hace dos años contra su compatriota Juan Carlos Ferrero en la primera ronda. Ningún otro jugador tiene más de tres títulos en el Foro Itálico.

Nadal lleva siete victorias seguidas contra Ferrer, que jugaba su primera final en un Masters.

Los finalistas tuvieron que jugar en una cancha mojada y resbaladiza, en medio de fuertes ráfagas de viento, frente a unos 10,500 abrigados espectadores.

El partido se postergó una hora por lluvia cuando Ferrer sacaba en el primer set, con el marcador 4-4. Ferrer se mantuvo concentrado al regresar y retuvo su servicio para ponerse 5-4, pero Nadal le quebró el saque en la siguiente oportunidad.

Nadal volvió a quebrar en el tercer game del segundo set y el partido volvió a detenerse durante una hora y 45 minutos, lo que llevó a muchos a dejar el estadio.