El término campeón está en la ruta triunfal que lo ha llevado a ello y los aspectos imperceptibles. Además de las facultades innatas en el pugilismo, junto con los rigurosos entrenamientos y medidas de disciplina, un monarca mundial en el boxeo como lo es el mexicano Jhonny González efectúa inversiones económicas mensuales que lo hagan estar en óptima forma dentro del mundo de los puños.

Conforme vas subiendo de nivel, vas aumentando, vas gastando. Al principio era poco lo que se invertía porque contábamos con pocas cosas. Ya cuando fuimos campeones del mundo incluíamos doctor, nutriólogo y eso implicaba aproximadamente entre unos 20,000 o 30,000 pesos mensuales, lo que gastamos en preparación en cada pelea , menciona en entrevista para este diario.

González, campeón en la División Pluma del Consejo Mundial de Boxeo, afirma que existe la opción de economizar: Ya tenemos experiencia, conocimiento de cada entrenador, de cada médico, ya conoces tu cuerpo y ya no es necesario invertir, en esos casos te cuidas y mentalizas y tratas de llevar la misma opción .

Jhonny, de 30 años, comparte que ha prescindido de los servicios de un cirujano plástico para la reconstrucción del rostro posterior a los combates. Nos hemos caracterizado como boxeadores arriba del ring, no fajadores. Tengo un poco desviada la nariz, pero no es tiempo de hacerle todavía algún arreglo porque seguimos en el boxeo, ya cuando nos retiremos arreglaremos ese tipo de problemas .

El deportista capitalino que ostenta récord de 52-7 añade que para que una carrera dentro del boxeo sea rentable, obtuvo aprendizajes de otros boxeadores.

He recibido muy buenos consejos de peleadores y excampeones del mundo que estaban en la fama y hoy en día no tienen nada. Ya invertimos en casas; de mi mamá, mis hijos, ahora vamos invertir a un futuro .

SUS COMIENZOS

Empecé en un barrio donde no tenía todo como un gimnasio normal, sólo teníamos un costal y peras, de ahí surgí como campeón del mundo y la gente se sorprendía. A partir de eso, la delegación y gobierno apoyó el gimnasio que está en Eduardo Molina y Díaz Mirón , relata de manera breve su proceso para ser figura.

De 1.70 metros de estatura, el discípulo de Ignacio Beristáin asegura que en su formación fue relevante el apoyo monetario de su papá (exentrenador). Él me educó e inculcó llegar a 100%, que las metas que yo quisiera, las alcanzara y no descansar hasta cumplirlas. Gracias a él, soy un gran deportista , asegura.

Y son las carencias el principal motivo de los campeones…

Empecé sin nada, sólo con el apoyo de mis papás y quise ser campeón del mundo para tener comodidades y darme lujos que puede tener cualquier otra persona de mayor nivel .

diego.fragoso@eleconomista.mx