Los organizadores del Mundial de Qatar 2022 aseguraron que tienen la disposición para negociar la posibilidad de montar el torneo con 48 selecciones, y que cuentan con el formato para hacerlo por sus propios medios.

El deseo del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en añadir 16 selecciones a la edición del 2022 fue visto como un intento de forzar que Qatar reparta los partidos con otros países vecinos.

En Moscú el mes pasado, el Consejo de la FIFA que preside Infantino acordó que el consentimiento del anfitrión era necesario para un cambio en el número de participantes.

Un funcionario catarí de alto rango dijo que un torneo de 48 equipos se podría montar con sólo ocho estadios en los alrededores de Doha.

“Sí, es posible, necesitamos tratar de programarlo”, dijo a la prensa Nasser Al Khater, subsecretario general del torneo.

“Si el formato es el correcto, podría ser una emocionante edición”.

Aunque Qatar tiene la disposición de negociar, la facultad de veo que recibió es clave para poder expandir el torneo.

“Si sentimos que no nos favorece o al futbol, no lo haremos”, dijo Al Khater en la inauguración de la Casa Qatar en el Parque Gorki de Moscú.

“Si el formato de 48 equipos en un Mundial es emocionante, y no repite el formato tradicional, ¿por qué no? Podría añadir un emocionante nuevo elemento”.

Hay una opción que supera a las otras. Una ronda de playoffs con 32 equipos de la que los 16 ganadores se sumarán a los 16 preclasificados para luego disputar la tradicional fase de grupos.

“Quizás una muerte súbita, un partido único, y quedas fuera, quizás previo a la participación de los otros equipos”, dijo Al Khater.

Ese formato fue rechazado en enero del 2017 por el Consejo de la FIFA cuando aprobó expandir el Mundial. El torneo de 48 equipos para la edición del 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, tendrá 16 grupos de tres equipos.

La FIFA indicó el año pasado que la idea de una ronda de playoffs fue descartada porque los perdedores en la fase considerarían que se fueron a casa antes del verdadero comienzo del Mundial con 32 equipos.

Otra barrera para los 48 equipos en Qatar es que cualquier tipo de formato añadirá más jornadas a la programación de 28 días de ese Mundial entre noviembre y diciembre del 2022, en vez de las tradicionales fechas de mitad de año. Las principales ligas europeas han advertido que sería inaceptable perder otra jornada de fin de semana en noviembre para tener días extra en el Mundial.

Rusia, una lección para Qatar

La inmensa oleada de hinchas latinoamericanos que invadieron Rusia durante el Mundial ha obligado a que los organizadores de Qatar 2022 ajusten sus planes.

Decenas de miles de aficionados se congregaron en el centro de Moscú, incluso en días en que no jugaba su equipo. Si un número similar de visitantes quisiera reunirse en Doha, una ciudad mucho más pequeña, ésta podría lucir repleta durante las primeras dos semanas del certamen, que se realizará en noviembre del 2022.

En las calles aledañas a la Plaza Roja, seguidores de Perú, México y Argentina hicieron sentir su presencia desde los días previos a la Copa del mundo.

“Lo que vimos en Moscú, que tiene dos estadios, fue que una ciudad puede quedar rápidamente abrumada por las multitudes”, explicó Nasser Al Khater, prominente funcionario catarí, en la capital rusa. “El hecho de que vayamos a tener a los aficionados de los 32 equipos prácticamente en la misma ciudad creo que será electrizante”.

Con ocho estadios en Doha o a una hora de esa ciudad, el Mundial implicará probablemente aglomeraciones durante 28 días en el pequeño emirato de apenas 2.5 millones de habitantes.

Todas las ciudades mundialistas deben contar con un espacio para que se concentren los hinchas y vean los partidos en pantallas gigantes. El Fan Fest de Moscú se ha realizado en el sur de la ciudad, pero Qatar tenía contemplado el céntrico Parque Al Bidda, junto a la bahía de Doha.

Los organizadores del Mundial del 2022 enviaron a 180 empleados hacia Rusia, para observar detalles de cómo se organiza un certamen de esta envergadura. Entre las ideas que podrían adoptar está la Fan ID, una credencial con fotografía que exime al portador de tramitar una visa. Este procedimiento ha permitido que las autoridades rusas monitoricen además a personas consideradas una amenaza de seguridad, y tengan información de quién ingresó a un estadio.

Algunos habían considerado que estas identificaciones conllevaban un riesgo para la privacidad de los datos. Sin embargo, muchos hinchas las consideran ahora una reliquia.

“Pienso que esto funcionó bien. Vamos a analizar la Fan ID, para ver si es una forma de cerciorarnos de que sabemos quién ingresa a Qatar”, dijo Al Khater, quien describió la organización de Rusia 2018 como impecable.