“Muchas veces a los jugadores y a los entrenadores se nos critica, pero también hay que ponernos en el contexto de lo que somos capaces de hacer y yo creo que hemos hecho bastantes cosas y lógicamente en un equipo de futbol siempre quedan muchas cosas por hacer”, dijo Míchel González, director técnico de Pumas a El Economista.

En mayo, ante la destitución de Bruno Marioni que dejó al equipo con cuatro victorias, tres empates, cinco derrotas y 17 puntos en el Torneo Clausura 2019, Miguel González tomó la responsabilidad de transformar al equipo y llevarlo nuevamente a lugares competitivos, además de empatar con la filosofía del club de trabajo de jóvenes y cantera.

A su llegada a la institución, Míchel declaró: “El primer objetivo de Pumas es competir y competir bien e intentar que los jugadores sepan, y yo primero, lo que significa trabajar, colaborar y pertenecer a esta institución; eso es fundamental para saber que jugamos con la playera de Pumas. Detrás o delante de nosotros hay mucha gente y hay que pensar que no es sólo una competencia deportiva sino que tiene que ver con mucho más”.

En su primer año, la tarea aún pendiente es alcanzar en primera instancia la Liguilla, lo que no se ha logrado en los últimos dos torneos. Si bien el equipo aún no está descartado de la competencia, la tarea se complicó a una fecha de terminar la fase regular, pues ahora dependen de una serie de combinaciones de resultados a su favor.

La afición divide su opinión respecto al trabajo del director técnico. “Ha sido bueno como técnico, yo creo que 30% corresponde al trabajo del entrenador y 70% es de los jugadores. Ha aportado orden, creo que quitó algunos jugadores que eran titulares que no tenían el nivel y otros que venían dando buenos partidos ya los puso como titulares”, declaró Alfredo Jiménez, aficionado de 33 años.

Mientras que uno de los defectos que encuentra Rigoberto Bermúdez, de 40 años, es que “no tiene una alineación titular en todo el torneo. En fuerzas básicas creo que les hace falta, según lo que nos habían prometido, nada más han sido Mozo e Iniestra y los demás no son de la calidad de ellos”.

El camino de Míchel en Pumas no comenzó con resultados deportivos muy diferentes a los de Marioni. Con 12 fechas acumulaba los mismos 17 puntos, y en las seis posteriores acumuló seis puntos más. Una de las estadísticas que logró concretar fue la defensiva y es el segundo equipo que menos goles ha recibido con 17, sólo detrás de Tigres que tiene 13.

Por el contrario, en el trabajo ofensivo denota sus debilidades, es el quinto equipo con menor número de goles realizados a lo largo del torneo con 20. Sólo Veracruz (10), Toluca (15), Puebla (17) y Atlas (19) han marcado menos goles.

“Andamos bien defensivamente, pero el punto débil es que no anotamos goles, no podemos depender nada más de un solo delantero, está desequilibrado el asunto”, complementó Ignacio Campos, de 56 años.

En el trabajo que respecta a los jóvenes, Míchel debutó a seis jugadores juveniles en el torneo de Copa MX; de ellos, Brayan Mendoza logró colocarse como titular en encuentros de la categoría mayor. Entre el proyecto se encuentra, según declaraciones del técnico, que para enero los jugadores jóvenes se puedan consolidar en el primer equipo, aportando así a la filosofía de fuerzas básicas bajo la que trabaja el club.