Cuando la voz del estadio en Ciudad Universitaria anunció a los futbolistas alineados por Pumas, nombró por primera vez a su nuevo entrenador: Míchel González.

La mención hizo reaccionar a la afición universitaria con aplausos, como gesto de bienvenida cauta, comparado con el recibimiento que en su momento tuvo Bruno Marioni, a quien replicaron con una ovación, principalmente por ser exjugador e ídolo del equipo.

Un síntoma relacionado al buen inicio del equipo, pero que refleja que existe incertidumbre sobre mantener el nivel, a causa de los resultados del torneo pasado.

Con la victoria de Pumas 2-0 sobre Necaxa, Míchel cuenta con la mejor defensiva de las primeras dos fechas del torneo junto con Atlas y Santos Laguna, los únicos equipos que en ambas jornadas del Clausura 2019 no han recibido gol. Además, es el que mejor diferencia de goles tiene, con cuatro tantos.

Lo que ocurre ahora no se parece al inicio del torneo pasado, cuando Pumas sumaba dos derrotas y un solo gol a favor. Actuaciones que involucran que Míchel considere un “cambio de cara” del equipo, aunque asegura que el mérito es directamente de sus futbolistas.

“El trabajo ha sido de los jugadores, y no lo digo con una falsa humildad. Hay muy buena disposición para la idea de trabajo. Algunos han tenido que cambiar hasta su forma de jugar y su forma de entrenar. Sin embargo, han estado siempre abiertos a nuestras iniciativas. Mentiría si digo que no estoy contento por mí. Pero me importa mucho el resultado anímico, que se vea que son capaces de ver que están en un buen nivel”, comentó el entrenador español en rueda de prensa.

Nivel que han demostrado los nuevos refuerzos del equipo, como fue el caso de Juan Pablo Vigón, quien fue el encargado de anotar el primer gol del partido contra Necaxa y ha sido titular en ambos encuentros de los felinos.

Por su parte, Nicolás Freire debutó con el conjunto felino y aportó para mantener su portería en cero. Por otra parte, Martín Barragán no ha debutado y tampoco apareció en la banca.

“Vigón tuvo buenos momentos en Atlas, pero considero que los refuerzos fueron medianitos. Van a aportar, pero no creo que en el torneo le cambien la cara al equipo. Los veo en Liguilla porque la verdad para clasificar no se necesita tanto, son ocho lugares. Pero en Liguilla ya te topas con los millonarios y se nota la calidad de los planteles”, expresó Pedro, integrante de la porra del equipo.

Sin embargo, a pesar del buen desarrollo, de unos 10 aficionados entrevistados por El Economista, siete consideran que tienen un nivel apto para llegar a Liguilla, aunque no para pelear por el título, al sentirse lejanos de los principales planteles como Monterrey, América, Tigres y Cruz Azul.

“Aspiramos a calificar a Liguilla. El equipo está mejor, pero en cuestión de competir con las otras plantillas estamos un poco pobres en ese aspecto”, explicó Roger Guerrero, aficionado que lleva 50 años asistiendo a los partidos de Pumas.

En cuanto a los futbolistas, en zona mixta, el mediocampista Andrés Iniesta, quien jugó los 90 minutos en los dos partidos de Liga MX, comentó que bajo el mando del nuevo entrenador han desarrollado un juego con más rapidez y por bandas, algo que considera que “les había faltado mucho” en torneos previos y que ha involucrado resultados positivos en el comienzo del actual torneo.

“La verdad es que hay muy poco plantel, aunque viniera Guardiola o Mourinho, si tienes a Pablo Barrera o Cabrera como capitanes aspiras a poco”, dijo Alejandro, estudiante de la UNAM.

[email protected]