Pasarán más de 51 años para que Tommie Smith y John Carlos sean reconocidos atléticamente en su propio país, mismo que ayudó a señalarlos como negativos. El 1 de noviembre próximo recibirán justicia por lo que representan para el deporte y las minorías en Estados Unidos.

Los velocistas afroamericanos llamaron la atención del mundo en los Juegos Olímpicos de México 1968 al subir al podio de los 200 metros planos el 17 de octubre. Smith, campeón olímpico, con récord mundial (19.83 segundos) y Carlos, medallista de bronce. La plata fue para el australiano Peter Norman.

Durante la ceremonia de premiación en el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, ambos estadounidenses, descalzos y cabizbajos, alzaron un puño con un guante negro, una señal de protesta conocida como Black Power, que se oponía al trato que recibían los afroamericanos en su país y que representaba la opresión, la pobreza y el orgullo.

Los atletas afroamericanos de la delegación del Team USA estaban dispuestos a boicotear los juegos, por demandas como incluir más entrenadores de color y en contra del presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Avery Brundage, acusado de racismo, pero optaron por participar en México 68.

De acuerdo con Rick Maese, de The Washington Post, el Comité Olímpico de Estados Unidos no pensaba castigarlos, sino sólo advertirlos, al igual que el resto de la delegación, pero la presión del COI para reprenderlos y que sirviera como ejemplo para las demás naciones llevó a que los suspendieran, bajo la amenaza de que si se negaban, el contingente estadounidense sería eliminado.

Más de medio siglo después, el Comité Olímpico y Paralímpico de EU los entronizará al Salón de la Fama en la Clase 2019, la primera generación inducida desde el 2012, donde también destacan la nadadora Dara Torres (12 medallas, cuatro de oro), la voleibolista de playa Misty May-Treanor (tres títulos olímpicos), la selección femenil de hockey sobre hielo de Nagano 1998, única vez que ganaron el oro, entre otros. Para Nancy Armour, columnista del USA Today, finalmente se hará lo correcto con Smith y Carlos, que más allá de estrellas deportivas, se convirtieron en íconos de los derechos civiles en su país.

“Hacer lo correcto no es fácil, no fue fácil para mí. Pensamos que hicimos una sociedad mejor”, dijo John Carlos en el 2018 cuando visitó la UNAM, año que se celebró el 50 aniversario de los Juegos Olímpicos de México 1968.

Desde el Black Power, han sido reconocidos por varias instituciones estadounidenses, como por ejemplo una estatua develada en honor a ambos en la Universidad Estatal de San José, California, en el 2005. Ahora, Tommie Smith y John Carlos serán reconocidos por las autoridades deportivas e inmortalizados en el Salón de la Fama.