El mundo ha cambiado inevitablemente a causa del covid y ni siquiera las ligas más importantes escapan a la nueva forma de vida. La NFL, una de las organizaciones deportivas más poderosas del planeta desde hace varios años, arranca su temporada 2021 este jueves con una disyuntiva que ha separado equipos y mantiene la incertidumbre en aficionados, propietarios y patrocinadores no solo por las posibles bajas deportivas, sino también económicas.

La NFL decretó que para este año la vacuna contra el covid-19 es requisito para el personal cercano a los jugadores, pero su obligatoriedad y la resistencia de algunos ha provocado la separación del personal en equipos como New England Patriots y Minnesota Vikings.

A su vez, solo dos de las 32 franquicias ya tienen esquemas de vacunación en su estructura al 100%: los Atlanta Falcons fueron la primera en confirmarlo y hasta el 2 de septiembre les habían seguido los Tampa Bay Buccaneers, vigentes campeones y en donde juega la súper estrella, Tom Brady. Por su parte, otros 17 equipos han vacunado al 95% de sus jugadores, según datos de Reuters.

“Mi conversación con los jugadores fue muy sencilla, les dije que si querían volver a la normalidad, se pusieran la vacuna”, dijo Bruce Arians, entrenador en jefe de Tampa Bay.

De acuerdo a un comunicado enviado por la liga en abril, los empleados de Nivel 1 y 2 (excluyendo a jugadores) debían “estar vacunados a menos que tengan un motivo médico o religioso para no hacerlo”. De no cumplir, no serían elegibles para el Nivel 1 o 2 “y, por lo tanto, no se les permitirá el acceso al área restringida y no podrán trabajar directamente o cerca de los jugadores”.

En algunas organizaciones esto ha generado divisiones. El entrenador de la línea ofensiva de los Vikings, Rick Dennison, dejó su trabajo luego de negarse a ser vacunado, aunque después fue colocado en otro puesto. Cole Popovich, entrenador de la línea co-ofensiva de los Patriots, también se separó del cuerpo técnico por razones relacionadas al covid.

En cambio, la vacuna no es obligatoria para los árbitros, sin embargo, esta decisión podría cambiar a medida que otras ligas lo implementen, como lo ha hecho la NBA, que llegó a un acuerdo con los jueces para que estén completamente vacunados para la temporada 2021-22.

Quienes se han mantenido al margen de la vacunación forzosa son los jugadores: “Hemos estado discutiendo con la Asociación de Jugadores (NFLPA por sus siglas en inglés) sobre la obligatoriedad de la vacunación desde el principio. Tomamos la iniciativa y exigimos que el personal y los entrenadores estuvieran vacunados”, dijo Lawrence Ferazani, abogado de la NFL.

No obstante, de acuerdo a cifras proporcionadas por el director médico de la liga, Allen Sills, al 26 de agosto, la NFL había alcanzado una tasa de vacunación de casi 93% entre ellos y más del 99% entre los miembros del personal, mientras que 200 jugadores permanecían sin recibir la vacuna a esa fecha.

“Preferimos que todos se vacunen para protegerse a sí mismos y a sus familias, pero nuestro sindicato respeta la elección de los jugadores”, dijo esta semana Brandon Parker, vocero de la NFLPA.

La NFL ha buscado empujar a sus integrantes hacia la vacunación con sus nuevas políticas, por ejemplo, la nueva temporada no permitirá la reprogramación de encuentros, como sí ocurrió el año pasado, sino que en caso de un brote, los partidos se darán por perdidos.

La cancelación, además de tener un costo deportivo, también implica que los jugadores no reciban su salario semanal (como ejemplo, el quarterback de los Chiefs, Patrick Mahomes, tiene el contrato más alto de la campaña por 45 millones de dólares, al dividirlo entre las 18 semanas de temporada regular, estaría recibiendo un sueldo de 2.5 millones por semana de juego) y que los dueños pierdan por los días de partido; además, los socios de televisión sufrieron pérdidas en publicidad por los juegos pospuestos.

La NFL ha dejado en claro que no tiene planes de restringir la entrada del público a los estadios, aunque algunos equipos como los Seahawks, Raiders y Saints exigirán que los fanáticos estén vacunados para ingresar. La NFL perdió más de 4,000 millones la temporada pasada debido a la cantidad limitada de espectadores en los recintos.

Por otra parte, la liga y la NFLPA acordaron que los jugadores no vacunados pueden recibir una multa de 14,650 dólares por asistir a un club nocturno o por violar los protocolos de reunión y viaje. Los jugadores también pueden recibir una multa de hasta 50,000 dólares por negarse a cooperar o proporcionar información falsa durante una entrevista de rastreo de contactos.

El presidente de la NFLPA y centro de los Cleveland Browns, JC Tretter, pidió que se incluyeran en el protocolo pruebas diarias de covid para todos los jugadores para la temporada 2021 debido a la propagación de la variante Delta, en lugar de semanales como propone la liga, pues esta medida no ha sido efectiva en la pretemporada.

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