Los Redskins, que actualmente juegan en el FedEx Field de Landover, tienen prohibido su regreso al terreno del estadio Robert F. Kennedy de Washington e incluso peligra el apoyo de sus patrocinadores a menos que cambien su nombre por ser considerado racista hacia los nativos americanos.

El medio Adweek señaló que Nike, FedEx y PepsiCo recibieron cartas firmadas por 87 inversionistas y accionistas por un valor combinado de 620,000 millones de dólares pidiendo a las compañías que corten los lazos con el equipo de no acatar el cambio.

Toda vez que las protestas contra el racismo abanderadas por la muerte de George Floyd toman fuerza, oficiales federales de Washington presionan al propietario mayoritario de la franquicia de la NFL para modificar el controversial nombre.

"Llamo a Dan Snyder una vez más para enfrentar esa realidad, ya que todavía quiere desesperadamente estar en la capital de la nación", dijo al Washington Post Eleanor Holmes Norton, delegada sin derecho a voto en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos.

"No hay un camino viable, local o federal, para que el equipo de futbol de Washington regrese a Washington, D.C., sin cambiar primero el nombre del equipo" indicó al mismo medio el diputado mayor John Falcicchio.

En 1933 George Preston Marshall, entonces propietario del equipo, renombró a la franquicia de los Boston Braves a Boston Redskins, de acuerdo a Sports Illustrated, Marshall dijo a los periodistas en ese momento que tomó la decisión para que la gente no los confundieran con un equipo de béisbol de Boston también llamado Braves. En 1937 el equipo se mudó a la capital del país y desde entonces la controversia ha ido en aumento.

En 1968 se organizó el primer esfuerzo contra el uso negativo de la imagen de los nativos americanos en el deporte y en 1972, de acuerdo con el Washington Post, se solicitó por primera vez a las autoridades del equipo cambiar el nombre y a través de los años se contabilizan por lo menos una decena de peticiones formales y protestas de asociaciones civiles, activistas, personajes políticos y famosos solicitando el cambio de nombre.

Actualmente, el equipo juega en el FedEx Field de Landover, Maryland, escenario donde retiraron todas las menciones de honor a su fundador, George Preston Marshall.