“No podemos dejar detenida un año más la temporada, hemos hecho un gran esfuerzo para sacar esto adelante. Hay muchos ajustes económicos para ser eficientes y austeros, son tiempos en los que hay que reaccionar y accionar; quien no entienda esa parte, esta fuera de la realidad”.

Ese es el análisis de Horacio De la Vega, presidente de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), en entrevista con El Economista, luego de que en 2020 la pandemia obligó a cancelar su temporada por primera vez en 95 años. Una de las principales estrategias para salir adelante en 2021 es la centralización de derechos de televisión.

“Es una decisión que se tomó en asamblea con todos los clubes desde diciembre de 2019 y de manera unánime, no es una decisión unilateral, hay un comité que avisa e informa a la asamblea. Todo funciona a través de acuerdos colectivos, no es una imposición de la liga”, enfatiza luego de que clubes como Diablos Rojos informaron que tendrían pérdidas por la centralización, ya que eso no les permitirá negociar por su propia cuenta con diferentes televisoras:

“El tema de transmisiones pasa a ser un bien de la LMB por primera vez y esa parte se pierde como ingreso para la organización y sí vemos una situación complicada”, dijo Othon Díaz, gerente general de Diablos, a principios de febrero. Este diario pudo corroborar que algunos equipos llegaban a ingresar hasta 5 millones de pesos en contratos con televisoras de paga.

Sin embargo, el mandatario asegura que este cambio permitirá aumentar su alcance en México hasta seis veces, pasando de cinco millones de espectadores hasta 35, además de que la LMB absorberá los gastos de producción audiovisual que antes pagaban los propios equipos.

“(Se busca) un producto homologado que hará que el valor de la liga, el impacto económico y el valor comercial puedan salir del medio local y verse maximizados en cobertura nacional. No quiero decir que las televisoras locales no son importantes, al contrario son sumamente, pero tiene que haber un balance. Lo que tenemos que hacer con el beisbol mexicano es que se vea, si se ve en todos los lugares del país es la única manera de crecer en afición y que, por ende, este sistema sea más productivo para todos”.

En 2019, cuando se jugó la última temporada, solo el 43% de los equipos participantes eran transmitidos por canales de televisión nacional. Con la centralización, el 100% tendrá exposición en todo el país no solo en la televisión, sino en plataformas streaming, redes sociales y hasta en el propio canal OTT de la liga, indica De la Vega.

Su perspectiva del modelo operativo 2021 es que los ajustes doten a la liga de mayor austeridad frente a un panorama sin público, pero que garanticen eficiencia y espectáculo de calidad. De acuerdo a valuaciones de empresas como Nielsen y Wasserman referidas por el propio directivo, la LMB aumentó su valor en un 500% de 2019 a 2021, al pasar de 3.2 a 17.6 millones de dólares.

El cambio de obtención de ingresos dará un giro de 180 grados. Horacio De la Vega señala que, hasta antes de la pandemia, entre el 80 y 90% de ingresos de los clubes provenía de la venta de boletos y el consumo de alimentos y bebidas dentro del estadio. Para 2021 tienen la esperanza de recibir entre 20 y 30% de aforos en algunas plazas, aunque no se fían de ello debido a que, hasta febrero, 30 de los 32 estados de la república se mantienen entre el color naranja y rojo del semáforo epidemiológico.

Ante dicho panorama, la liga ha realizado cambios radicales de nómina: operan al 50% del presupuesto que tuvieron en 2019 y sus trabajadores han reducido su sueldo en un 30%; algunos de ellos están por cumplir el año con esa reducción, como el propio De la Vega, quien aceptó este cambio en marzo de 2020.

La centralización de derechos de televisión será uno de los principales bastiones para sobrevivir a una temporada sin público de 594 partidos de temporada regular y entre 60 y 70 de postemporada. De la Vega explica a este diario que aún no tienen definido el esquema de repartición de dichos ingresos para cada equipo, pero sí menciona que será un soporte porque esos gastos de transmisión eran pagados “propiamente por los equipos o los gobiernos (de las entidades en donde juegan)”.

“Habrá que discutir los puntos de equilibrio por unidades de negocio, operación de patrocinios, derechos de televisión y poner todas las cubetas en orden para no estar mezclando números”, agrega, además de señalar que la llegada de Mariachis de Guadalajara y El Águila de Veracruz, dos nuevas franquicias de expansión (no había equipos de expansión desde hacía 30 años), representa un ingreso “muy importante” para la liga.

Hay dos tareas clave para Horacio De la Vega en este 2021: magnificar la exposición de los equipos a nivel nacional y conseguir solidez financiera como liga. Respecto a este último punto, menciona que la LMB cuenta por ahora con solo dos patrocinadores institucionales y que se encuentran en búsqueda de sumar dos o tres más, aunque en tiempos de pandemia “es una tarea ardua, no todos tienen el apetito de invertir”.

Sobre el tema Covid, aclara que durante la temporada la liga solo asumirá los gastos de pruebas e insumos de protección para los umpires y demás personal operativo, pero no para los peloteros, ya que eso será responsabilidad de cada uno de los 18 equipos participantes.

Confirmó a este medio que la temporada 2021 se llevará a cabo con o sin público y que han recopilado aprendizajes de la copa ‘Juntos por México’, que celebraron los Diablos Rojos del México y los Guerreros de Oaxaca en noviembre pasado, así como de la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), que sí permitió aforos desde su arranque en algunas plazas como las del estado de Sinaloa.

fredi.figueroa@eleconomista.mx