Ramiro Peña concluyó la fase regular con el mejor promedio de bateo (.320) de su carrera, en su primera temporada con los Sultanes de Monterrey, el cuarto mejor bateador de la organización, solo por debajo de Ramón Urías, Yadir Drake y Chris Roberson.

El segunda base significó para la novena regiomontana uno de los refuerzos para la presente temporada, lo que le permitió disputar su primer campaña en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), tras jugar siete años en Grandes Ligas (New York Yankees, Atlanta Braves y San Francisco Giants) y uno en la Liga Japonesa de Béisbol Profesional (Hiroshima Toyo Carp).

Sobre el rol que tiene en el equipo, el pelotero considera que no es el jugador de más experiencia porque hay jugadores con más años en la franquicia, aunque añade que es alguien a quien le gusta apoyar a sus compañeros,“trato de inculcarles el hábito de ganar”. Ramiro Peña ganó la Serie Mundial en el 2009.

Los Sultanes buscarán sumar su décimo título en la LMB, la última ocasión que llegó a esta instancia fue en el 2013 y perdió ante los Tigres de Quintana Roo. En tanto, su último campeonato lo obtuvieron en el 2007, al vencer a los Leones de Yucatán, que volverán a enfrentar en la presente Serie del Rey. Ambas franquicias dominaron la temporada regular

El originario de Monterrey, Nuevo León, destacó la regularidad del equipo.

“Durante la temporada se fueron dando las cosas y siempre estuvimos en los primeros lugares, sabía que el equipo tenía el potencial para llegar a la final y simplemente es hacer lo que sabemos. Vamos por la Serie del Rey, por el campeonato, nosotros estamos trabajando por eso”. El equipo ganó 64% de los encuentros en la temporada.

El beisbolista refiere que el mánager Roberto Kelly es una persona estricta, que trabajar bien, “es muy bueno, también ha sido flexible con algunas cosas y el equipo se lo ha agradecido”, además, destaca que los ha mantenido unidos.

Previo al inicio de la temporada el manager de los Sultanes sentenció que nadie en la organización sería más exigente que él. “Voy a hacer mi trabajo: motivar a estos muchachos, no voy a bajar la guardia porque hay un contrato de tres años, yo quiero ganar los tres años”, dijo Roberto Kelly.

Peña cuenta que el manager se enfocó en que los jugadores tuvieran un rendimiento óptimo y les dio descanso aunque en algunos no querían, “pero tuvo que hacerlo, porque sabe que es necesario tener un día libre”.

Menciona que les dio la confianza a la plantilla de salir a hacer lo que cada uno de ellos sabe, “hay ocasiones en las que muchos tocarían la bola y él no, no le da miedo dejarnos batear y es la confianza que no tienen”.