Miguel Herrera y la mayoría de sus dirigidos dejaron la cancha con el semblante tenso. Mientras el dt del Tricolor caminó al vestidor lleno de dudas sobre lo que le pueden dar los futbolistas que militan en Europa que fueron puestos a prueba, los jugadores también fueron presa de la incertidumbre, tras sellar un partido lleno de imprecisiones, que reflejan los pocos minutos que han tenido con sus equipos. Habrá que destacar que Guillermo Ochoa fue el elemento azteca más destacado en el 0-0 ante Nigeria.

El arquero de Ajaccio fue puesto a prueba desde temprana hora. Apenas a los 11 minutos, Memo ya había sido factor en el compromiso, al hacer una gran atajada tras un disparo potente de Emmanuel Emenike. Un minuto después, fue Kenneth Omeruo quien lo puso a prueba, quedando como testigo de otra gran intervención del mexicano. Antes de los 20 minutos, Ochoa tuvo una tercera aparición al jugar su área y arrebatarle el balón a Victor Moses.

Tras un arranque que evidenció la falta de actividad de Diego Reyes y Javier Hernández, y la carencia de entendimiento al sistema manejado por Miguel Herrera del resto de los europeos, fueron Andrés Guardado y Héctor Herrera los que empezaron a afianzarse e intentar empujar al combinado mexicano. Mientras que el primero comenzó a meter la pierna y a dar salida por izquierda, el segundo, de a poco, se animó a tomar el balón y a provocar el primer aviso del Tri con un disparo que se fue por encima del marco.

La más clara para México la tuvo Rafael Márquez, otro de los futbolistas que lució poco fino y perdió algunas pelotas en la salida. El capitán del plantel de Miguel Herrera ganó una pelota por aire en un tiro de esquina, remató con violencia, pero no pudo festejar gracias a una atajada providencial del guardameta africano. Más tarde, fue Oribe quien ensayó un disparo de bolea que emocionó a la tribuna, pero que no pudo llevar dirección de portería.

Para el segundo tiempo, El Piojo retiró de la cancha a Javier Hernández, quien evidenció su nula actividad con Manchester United, y a Luis Montes, de discreta actuación, para darle juego a Alan Pulido y Javier Aquino, otro europeo que no pudo pesar en una segunda etapa en la que otro achique de Ochoa a Obi Mikel, y un remate de Peralta que el arquero se encontró y pudo controlar, fueron las acciones más destacadas.

Ya cerca del final del compromiso, el estratega del Tricolor comenzó a mover sus piezas de nueva cuenta, probando con Gullit Peña en la contención, en lugar de Juan Carlos Medina, para más tarde recorrer al mismo Peña a su posición habitual, como volante por derecha, y ensayar en la agonía del compromiso con José Juan Vázquez en el centro de la cancha, situación que reflejó todas las dudas que le dejaron sus pupilos.

Al final México y Nigeria no se hicieron daño en un partido que si bien careció de emociones sí dejó mucho trabajo para Miguel y su cuerpo técnico, quienes tendrán que evaluar si además de Guillermo Ochoa y Andrés Guardado, quienes fueron lo más rescatable de los europeos en la noche, algún otro elemento foráneo tendrá cabida en su sistema y en el 11 estelar en la Copa del Mundo.