Miguel Ángel Zapata inicia el análisis de videos, estadísticas y del sistema ofensivo y defensivo del siguiente equipo que enfrentarán los Capitanes. Después, se reúne con Ramón Díaz, el entrenador, para mostrarle cómo es el juego del rival y así comienza la planeación.

“En la semana trabajamos en la duela para contrarrestar el sistema ofensivo (del rival) y un día antes del partido les mostramos a los jugadores en una sesión de video cómo defiende y cuáles son los puntos fuertes y débiles”, explica Zapata, la mano derecha de Ramón y uno de los responsables de que Capitanes dispute su primera final en la temporada de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional.

Lo hecho por los Capitanes tiene una explicación para el entrenador asistente: las horas de trabajo, el menor número de cambios, el no tener bajas por lesión y empezar la pretemporada con mucho tiempo de anticipación, “hicimos una muy buena preparación y eso a la mitad y al final de la liga se ha notado mucho”.

Ramón y Miguel se conocen desde hace varios años y han trabajado anteriormente en categorías de formación. Miguel Ángel Zapata describe que siempre se han ayudado a aprender cosas nuevas y cuando llegó Capitanes, no lo dudó, “me presentó un proyecto sostenible, a largo plazo, que me pareció ilusionante y con el paso de los meses se ha demostrado que tiene futuro”.

En dos ocasiones se fracturó la rodilla y fue operado cinco veces. Miguel Ángel Zapata jugó baloncesto de los 13 a los 18 años y lo dejó de practicar por las lesiones.

“Pensé que mi cuerpo no estaba preparado para jugar”, comenta. Aunque no dejó el deporte, cuenta que empezó como muchos entrenadores, intentando sacar un poco de dinero.

Su primera experiencia como entrenador fue en un equipo mixto con niños de entre ocho y 10 años del colegio Cristo de la Yedra, en Granada, España, sitio de donde es originario.

“Al inicio sin muchos conocimientos, tenía facilidad para enseñar o transmitir a los jugadores que tenían que mejorar, cómo hacerlo y lo menos importante era si el equipo ganaba. Los niños lo disfrutaban y cada vez venían a entrenar más, más días, más tiempo y fue la señal de que algo se me daba bien. Llevo 16 años como entrenador”, menciona.

El originario de Granada, España, pasó de las categorías de formación a ser asistente de entrenador en la Liga ACB, en el equipo de su ciudad.

“Desde el primer año que entré, me enamoré y dejé todo a un lado por seguir un sueño, porque al final, esto no deja de ser un sueño”, expresa.

En el 2006 comenzó a trabajar con la organización de Granada en la categoría infantil A, después Cadete y Sub-20 hasta llegar a ser asistente del entrenador Trifón Poch (2008 al 2011) y de Francisco Segura, quien fue despedido por problemas económicos antes de concluir la temporada 2011-2012. Miguel Zapata tomó el mando del equipo y le tocó vivir la etapa de la organización en la Liga ACB, su descenso y desaparición.

Su paso con el Granada tiene como contexto la crisis española. “El equipo tenía la disolutiva de desaparecer al final de la temporada y fue complicado porque no fue una parte deportiva sino económica, con lo cual no podías luchar. Al final, lo tomé como una experiencia personal y saqué cosas positivas; me dio oportunidad de ser el primer entrenador en la segunda liga de España y al final vas guardando experiencias y recuerdos, para cuando en el futuro te hagan falta en el sitio y liga en la que estés”.

Continuó con su carrera al ser parte del Lucentum Alicante (2012-2013); después se va a Irán con el Afra Khalij (2013-2015) y regresa a España para ser entrenador de Lucentum, en la LEB Plata, con el que ganó 62% de los encuentros (2015-2017).

Miguel se describe como un entrenador que les exige mucho a nivel de técnica y más a los jugadores jóvenes y añade que disfruta de la etapa de formar jugadores, “porque creo que el jugador que se estanca y para de mejorar, al igual que el entrenador, deja de seguir obteniendo conocimiento”.

De las experiencia adquirida en España e Irán, ¿qué aplica ahora con los Capitanes?

En España, intentar ayudar al club a mejorar profesionalmente. creo que la liga española, después de la NBA, es la más profesional que hay en Europa y a nivel mundial. En Irán, pues la capacidad de adaptarme a circunstancias que no son las ideales, a una cultura y a un baloncesto de un nivel más bajo. La parte de la adaptación me la dio Irán y la parte profesional me la dio España.

¿Cómo describe a la quinteta de la Ciudad de México al inicio de la temporada y ahora?

Yo te diría que empezamos de una forma muy regular, aunque con una buena racha de victorias.

Como club nuevo que era, tenía que tener cohesión de equipo y eso es muy complicado; es verdad que estos dos últimos meses de competición el equipo ha dado un paso adelante, ha mostrado algo que al principio no mostraba que era esa cohesión de equipo y ese querer ganar como equipo, no a través de individualidades, que muchos equipos de la liga es lo que muestran. Hemos ganados los partidos como un equipo, que es una parte importante para poder ser campeón.

¿Qué hace exitoso a un entrenador y al asistente?

La complicidad y la confianza mutua. Es imposible que un entrenador en una práctica se encargue de llevar el ataque, la defensa, los detalles. Esa confianza es lo fundamental para que un buen equipo funcione.

¿Cuáles son sus metas a corto plazo?

Hace años, me planteé seguir como entrenador o ayudante, porque al final es la profesión que amo. Entonces, me gustaría seguir trabajando, no sé si como ayudante o como primer entrenador.

la verdad es que me gustaría seguir trabajando con Ramón por muchos años, porque me siento muy importante a su lado y si es en un proyecto como Capitanes qué mejor (...) y ver cómo crece este proyecto, porque Ramón y yo hemos ayudado para que esto crezca y nos gustaría ver cómo continúa.

¿A qué entrenador admira?

Mi referencia como entrenador es Željko Obradović, entrenador del Fenerbahçe, y una eminencia en Europa a nivel de todo, de gestión de grupo, de cómo lo respetan los jugadores, de cómo motiva, a nivel táctico.

En la NBA, Gregg Popovich, creo que genera una gestión de grupo muy buena, que es una parte muy importante de los equipos profesionales.

Hoy arranca la final

Soles de Mexicali y Capitanes de la Ciudad de México inician este martes la disputa del campeonato de la Liga Nacional de Baloncesto Profesional (LNBP), en un duelo tan parejo que llegaría hasta el séptimo juego.

“Es una final casi segura a siete juegos entre dos equipos que tienen un estilo bonito para el espectador. Hay poca diferencia entre ambos conjuntos”, señaló el español Iván Déniz, entrenador de Soles.

Esta serie está llena de expectación por el enfrentamiento entre el número uno y dos de la campaña regular, porque Soles va por su tercer título, jugará su séptima final y tercera consecutiva, mientras Capitanes hace su presentación en su primer año como socio de la LNBP.

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