Pachuca,Hidalgo. Justo cuando Cruz Azul ya se frotaba las manos y su afición sentía que luego de cuatro intentos frustrados podrían conseguir un campeonato, Edgar Benítez recibió una pelota en el filo del área, dio media vuelta y mandó una raya pegada al palo que superó a Jesús Corona e hizo estallar al Hidalgo.

Pachuca venció en el último minuto 1-0 a Cruz Azul, empató el global 2-2 y se llevó la Copa de Campeones de la Concacaf y ganó un lugar en el Mundial de Clubes de Abu Dhabi, gracias al gol marcado como visitante en la cancha del Azul.

Anoche la Máquina había hecho un partido perfecto, controlando al rival, pero sobre todo a los fantasmas que en dos años lo habían hecho perder cuatro finales ante Santos, Toluca, Atlante y Monterrey.

Pero justo cuando solo restaba escuchar el silbatazo final y levantar la Copa, vino el único error de los dirigidos por Enrique Meza que terminaron perdiendo su quinta final de manera consecutiva y alimentando la frustración de directiva, cuerpo técnico, pero sobre todo afición.

Quizás ayer el futbol fue injusto, porque fue Cruz Azul quien se plantó con mayor personalidad en la cancha del Hidalgo, provocando que Miguel Calero se convirtiera en el héroe de la noche tras un disparo a quemarropa de Javier Orozco.

Si durante más de 90 minutos la frustración invadió a Guillermo Rivarola, entrenador de los tuzos quien se cansó de hacer rabietas al ver como sus pupilos le regalaban pelotas a Jesús Corona, al final del día fue el mismo guardameta el que cargó con todo el peso de esa sensación, al ver como se coló a las redes el único disparo a puerta que lanzó Pachuca en toda la noche.

Tras el fierrazo del Pájaro Benítez que se convirtió en un título más para Pachuca, Chuy Corona solo atinó a inclinarse, llevarse las manos al rostro y después subir sus medias, mientras comenzaba a asimilar un fracaso más para el equipo, que perdió su quinta final de manera consecutiva en apenas dos años, mientras que Enrique Meza fue derrotado por tercera ocasión al hilo, luego de caer dirigiendo a Pachuca ante Pumas, y a la Máquina ante Monterrey y los Tuzos.

Pachuca se ha hecho un constante en el Mundial de Clubes, en los últimos cinco años ha ganado tres veces el torneo y es ya un Clásico del evento de la FIFA y ahora apelaron a un disparo y a la Maldición Celeste.