Potenciar el interés deportivo y económico que genera la Liguilla en el futbol mexicano es el principal objetivo de la Federación Mexicana de Futbol (FMF) al implantar una nueva fase final para definir al campeón en el futbol mexicano.

En la nueva modalidad de fase final, los ocho mejores clasificados se dividirán en dos grupos de cuatro escuadras donde jugarán todos contra todos, y la final la van a jugar los líderes del Grupo A y del B. El primer grupo estará integrado por los equipos que hayan finalizado en los sitios 1, 4, 5 y 8; el segundo sector por el 2, 3, 6 y 7.

Es una Liguilla que permite un minitorneo; eso da nuevas posibilidades, da un nuevo ambiente. Hay que vivir ese cambio. Si después de un año no genera lo que estamos buscando, se cambiará de formato , explicó en su oportunidad el secretario general de la FMF, Decio de María.

En total serán 26 juegos. En la fase de cuadrangulares se jugarán seis fechas de 4 partidos y los dos juegos de la final. Con el sistema anterior, el de eliminación directa, se celebraban 14 juegos.

Pero la cantidad casi siempre está peleada con la calidad y, aunque haya más juegos, no necesariamente habrá mejor nivel.

En Colombia ese sistema se juega desde el Apertura 2002 y, según la experiencia de Diego Chiriví, reportero de El Periódico Deportivo de Bogotá, el método resultó mediocre, aunque en contadas ocasiones ha sido emocionante.

El problema no es que sean muchos partidos , explica Chiriví a El Economista. Lo que no gusta de ese sistema es que al clasificarse ocho equipos se hace mediocre la calidad de los finalistas, porque clasifican ocho de 18 equipos, es decir que sólo se quedan fuera 10 equipos , agrega.

Con ese sistema, afirma Chiriví, los equipos que clasifican en los sitios séptimo u octavo son los peores entre los mejores o los mejores de los peores y esos equipos llegar a esa instancia y en tres o cuatro partidos pueden estar disputando la final y el título , explica el periodista colombiano.

En la perspectiva de Chiriví, ese sistema hizo mediocre el campeonato colombiano. Un equipo de los últimos lugares llega a la final, la gana y puede ser el representante de Colombia en la Copa Libertadores o en la Sudamericana y hacer un papelón como ha pasado con los últimos equipos colombianos en esos torneos , expone Chiriví.

En ese tipo de torneos no precisamente se premia al mejor equipo del torneo. El equipo que se enrache alcanza la final y el título en dos semanas y no es necesariamente el mejor .

El colombiano detalla que en su país en la fase de cuadrangulares la gente asistía mucho a los estadios, pero si ya veían a su equipo eliminado en la tercera Fecha ya no iban a los estadios. Los primeros partidos provocan llenos, sin embargo van a la baja conforme los equipos quedan eliminados , explica. Una mejora que detecta Chiriví en ese sistema es que le dará emoción a la fase regular.

Siempre habrá emoción por saber que equipo ganará el liderato y trae emoción en la parte media de la tabla, porque en los lugares del seis al 10 pelearán por estar entre los ocho mejores y hasta en la parte baja se pondrá emocionante el descenso , finalizo el especialista.