Con el delantero Emanuel Villa el destino ha sido paradójico, ha obtenido reconocimientos individuales, como el título de campeón de goleo en el Torneo Apertura 2009, y ha disputado incluso dos finales, pero asegura en entrevista con El Economista que levantar la Copa es una dicha que se ha hecho para pocos y, duda, quizá no para él.

El ahora jugador de Pumas tiene la memoria ocupada de buenos recuerdos del futbol mexicano, ya que ha pasado por tres clubes: Atlas, Tecos y el más reciente, Cruz Azul, por lo que sus nostalgias son muchas, pero todas son sólo eso, recuerdos y experiencias, ningún trofeo. Sus palabras al respecto hacen pensar que se menosprecia.

El fin de semana arranca una nueva etapa con Pumas y comenzar de nuevo le devuelve la esperanza, le brinda una oportunidad más, pues dice el titulo de campeón es algo con lo que un futbolista nunca va a dejar de soñar .

¿Qué le ha faltado en lo personal o en lo físico a Emanuel Villa que no ha podido conseguir un título tras su paso por siete clubes?

Tengo pocas cosas que reprocharme… En lo personal trato de ser una persona rutinaria, porque me ha dado buenas cuentas. No he tenido la dicha de ser campeón por destino, por cosas de la vida, no todos nacemos con esa fortuna. Antes de llegar a Cruz Azul, en todos los equipos en que jugué fue para pelear contra el descenso.

El vuelco en mi carrera fue en Cruz Azul… Perdimos dos finales, pero fui campeón de goleo, entonces pienso que sólo dios sabrá por qué. En lo físico me gusta estar bien. Lo bueno que tengo es que trato de encausarlo al equipo para que todos vayamos bien, porque pienso que esto es futbol, no tenis, así que las cosas se tienen que dar en grupo y en ese aspecto me siento satisfecho, siempre trabajo para todos.

Después de sus anteriores experiencias, ¿qué factor ve en Pumas para creer que en el equipo va a conseguir el trofeo que se le ha negado en 11 años como profesional?

Últimamente el equipo ha tenido la dicha de conseguirlo regularmente, lo que permite que la gente sueñe. Yo percibo que se ha generado una expectación bonita, en la cual hay un optimismo que nos incluye a los refuerzos para conseguirlo.

Pumas nunca ha sido protagonista del mercado de fichajes, ¿qué pasa por la mente de Villa que llegó como una estrella?

A mí me tocó mucho el orgullo cuando me llamaron para decirme del proyecto y las ganas que tenían de contar conmigo. Yo soy aquí extranjero y sé que lo que tengo que dar no tiene que ser un intento, sino lo suficiente como para llenar la expectativa de la gente.

¿Qué espera aportar a los canteranos universitarios un goleador experimentado como Emanuel Villa, con 199 goles en su trayectoria?

Yo pienso que soy yo el que les debe sacar el jugo a ellos, no ellos a mí. Pero siempre es bueno que haya un mix, gente joven y gente de experiencia. Nosotros necesitamos esa sangre fresca porque te motivan a dar un plus. Por ejemplo, ver que un jovencito canterano como Javier Cortés te pase corriendo, te saca al otro día por la mañana a correr una hora o más, y pues eso te ayuda.

En Cruz Azul se le recuerda ya como una figura, ¿cómo espera Tito ser recordado en Pumas? Quizá como ídolo…

Me gustaría que me recuerden como un buen jugador, siempre lo he dado todo, no tengo dotes de crack, pero suplanto esas cosas con esfuerzo y con carácter. Y con que me recuerden, así me doy por satisfecho.

llanely.rangel@eleconomista.mx