29 de junio del 2014:

En el estadio Castelão de Fortaleza, la selección mexicana venció 1-0 a Holanda. Miguel Herrera, el entrenador en ese momento, tenía dos cambios disponibles. Al minuto 61 hizo el primero y metió a Javier Aquino en lugar de Giovani dos Santos. En el segundo, al 75’, puso a Javier Hernández en lugar de Oribe Peralta. Los jugadores que ingresaron cumplían las mismas funciones que los que salieron. Los cambios fueron hombre por hombre. Luego, en siete minutos, Holanda eliminó a México con dos goles.

“No hubo un mensaje desde la banca que indicara al equipo si debía atacar o defender con esos cambios”, explica Jacques Passy, entrenador mexicano, consultor internacional de futbol y entrenador nacional de Saint Kitts y Nevis. “Tácticamente, se falló en ir a menos”.

Ese concepto, explica, es la estrategia defensiva de cómo defender en lapsos de hasta 15 minutos del encuentro cuando se tiene una ventaja de un gol o se quiere preservar el empate. Señala que hay varias estrategias para aplicarlo: se puede meter un contención, cambiar la línea de defensores e incluso la forma con la que se sale con el balón.

Esta estrategia puede entrenarla en los días previos al partido y para que se pueda aplicar correctamente primero se deben recrear los factores que se tendrán en el partido:

—Un equipo sparring que ataque como el rival.

—Un árbitro que recree las faltas en el terreno de juego.

—Una estrategia defensiva visualizada con la que se puede neutralizar al ataque rival.

“Sólo se puede aplicar pocos minutos, porque es una estrategia arriesgada que, si se implanta en todo el partido, puede ser contraproducente”, explica.

El Tri también ha fallado en otro concepto táctico. En “ir a más”, la estrategia ofensiva en la que, en un límite de no más de 15 minutos, se toman riesgos para tratar de empatar o ganar un partido. Passy añade que un ejemplo de esta estrategia es poner un dos contra uno en una de las bandas y que por ahí pase el ataque del equipo.

Ante Brasil, la selección mexicana careció de ese concepto. Con la inclusión de Rafael Márquez en el mediocampo obligó a que, por su pérdida de resistencia física, Osorio tuviera que relevarlo en el medio tiempo.

“Con su salida tuvo que obligar a hacer dos movimientos. El primero, en el que ingresa a Miguel Layún, a quien le da las responsabilidades de cubrir a Neymar. El segundo es para meter a Jonathan dos Santos en lugar de Edson Álvarez, quien no podía suplir las funciones de Márquez en la contención. Con esos movimientos, no había mucho margen de maniobra para mandarle un mensaje al equipo para ir a más”, dice.

El tercer cambio fue Raúl Jiménez en lugar de Javier Hernández. Es decir, posición por posición. Luego vino el gol de Roberto Firmino que liquidó las esperanza de la selección mexicana. La derrota en la Arena Samara fue el espejo de Francia 1998 o Alemania 2006.

En el partido ante Alemania en Francia 98, México se puso adelante en el marcador con un gol de Luis Hernández. Aunque tuvo una oportunidad para sumar un gol, no quiso ir a más y permitió que los alemanes le dieran la vuelta al marcador. Ante Argentina, en Alemania 2006, el Tri nunca aplicó en ningún momento del juego esa estrategia y cayó en tiempos extras.

“Ambos conceptos son complejos, se aplican cotidianamente en el futbol europeo y es inusual que se trabajen en México, aunque Juan Carlos Osorio los conoce perfectamente. Así ganó el juego contra Alemania. Sin embargo, es un error histórico que ha sufrido la selección en octavos de final de los mundiales”, destaca.

La historia se repitió en Rusia 2018.