Toshirō Mutō, director ejecutivo del comité organizador de los Juegos Olímpicos de Tokio, admitió que no hay garantía de que los Juegos se lleven a cabo en el 2021, debido a la pandemia mundial de Covid-19.

El mes pasado, en medio de una intensa presión global, el Comité Olímpico Internacional y el gobierno japonés acordaron aplazar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos del 2020.

“No creo que nadie pueda decir si la crisis de salud será posible tenerla bajo control en julio próximo o no. Ciertamente no estamos en condiciones de darle una respuesta clara”, externó Mutō a los periodistas.

Actualmente no hay arreglos alternativos en caso de que la crisis de salud afecte la organización prevista de los Juegos Olímpicos en el 2021.

“Hemos tomado la decisión de posponer los Juegos por un año. Esto significa que todo lo que podemos hacer es trabajar duro para prepararnos para los Juegos. Esperamos sinceramente que el próximo año la humanidad logre superar la crisis del coronavirus”.

Mutō comentó que era demasiado pronto para saber los costos de la postergación, que los medios japoneses han estimado entre 2,000 millones y 6,000 millones, y quién sería responsable de esos gastos.

“En lugar de pensar en planes alternativos, deberíamos poner todo nuestro esfuerzo. La humanidad debería reunir toda su tecnología y sabiduría para trabajar duro y poder desarrollar tratamientos, medicamentos y vacunas”, señaló Mutō.

También reveló que los organizadores de los Juegos Olímpicos de Tokio habían contratado pólizas de seguro debido a los retrasos.

“Tokio 2020 ha suscrito varias pólizas de seguro, pero aún no está claro si el aplazamiento de los Juegos califica como un evento cubierto”.

Por su parte, el presidente del COI, Thomas Bach, rechazó las afirmaciones de que la organización dudaba demasiado en posponer Tokio 2020 debido a la pandemia de coronavirus y desestimó las “teorías de conspiración” en torno a la decisión de trasladar el evento al 2021.

En una entrevista con el periódico dominical alemán Welt am Sonntag, Bach admitió que el costo de la postergación de los Juegos para el COI sería de “varios cientos de millones de dólares”, pero dijo que la cantidad exacta “aún no era previsible en este momento”. El gobierno de Tokio pidió al COI esperar antes de decidir el aplazamiento.

Sube el costo

El aplazamiento de los JO agrega 2,700 millones de dólares al costo para Tokio, país que en el 2013 proyectó que los costos totales serían de 7,300 millones.

Bach repitió su insistencia en que nunca se consideró la cancelación de los Juegos y que un aplazamiento había requerido el apoyo de todas las partes involucradas.

“Para un aplazamiento, se requiere la aprobación del Comité Organizador, que debe estar dispuesto a trabajar un año más, y el Gobierno japonés debe estar dispuesto a continuar apoyando los preparativos”.

Bach se negó a recibir sugerencias de que el virus podría evitar que los Juegos se lleven a cabo el próximo año.

“La principal prioridad, por supuesto, sigue siendo la salud de los atletas y todos los involucrados en los Juegos y la contención del virus. Usaremos esto como base para todas las decisiones futuras”.

Los funcionarios de Tokio 2020 ya han advertido sobre los costos “masivos” derivados de posponer los Juegos por un año, pero aún no está claro quién pagará la factura.

A principios de este mes, el COI reconoció que se requerirán ajustes en la organización de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 para reducir los costos adicionales.

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