El Mundial 2018 constituye evidentemente un "momento clave para la marca" pero "las oportunidades más grandes llegarán después del torneo", confió a la AFP Bert Hoyt, vicepresidente de Nike a cargo del área de fútbol, especialmente si una de las diez selecciones que visten termina levantando el trofeo el 15 de julio en Moscú.

El responsable del gigante estadounidense de indumentaria deportiva, que instaló en el corazón del Parque Gorki de Moscú un centro deportivo y cultural bautizado "Box Msk", espera también aprovechar la Copa del Mundo rusa para sembrar semillas de desarrollo en un mercado difícil.

"La idea es dar una oportunidad para que los chicos y chicas puedan participar en la práctica del deporte, no sólo durante el período del Mundial sino a largo plazo", explicó.